¿Quién está detrás del acoso a la deuda europea?
Los expertos reconocen que es "muy complicado" saberlo, aunque las miradas se centran en grandes fondos de inversión, en bancos trasnacionales y autoridades monetarias como el BCE.
El pasado 12 de agosto, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspensió las ventas en descubierto o posiciones en corto en la Bolsa para frenar la especulación que había convulsionado los mercados europeos, especialmente el Ibex 35, durante los primeros días del mes, que en teoría tenía que ser algo más apacible por el descanso de los inversores. Aunque esas suspensión solo estaría vigente 15 días, puso de manifiesto la histeria y el temor de las autoridades ante el devastador dictado de los mercados.
Aunque se intenta poner cara a semejante acoso, que ya se ha cobrado la estabilidad financiera de tres países europeos (Grecia, Irlanda y Portugal), la tarea no es fácil, según indicaron a Xornal de Galicia varios expertos. Juan Ángel Hernández, director de Estrategias de Inversión, no está de acuerdo con la idea de que haya fondos dedicados a especular con la deuda de algunos países. "Es el Estado el que va en busca de recursos y cuando los inversores ven las cuentas públicas y su futuro, es lógico que no quieran invertir y, si lo hacen, piden un interés mayor".
Hernández reconoce que "es muy complicado" saber quién está detrás de las inversiones en deuda soberanda, aunque en numerosas ocasiones suelen ser hedge funds (fondos de inversión libre) que usan distintos brokers (intermediarios) para operar. Detrás pueden estar bancos de inversión (JP Morgan), bancos comerciales (como el Santander) e incluso el Banco Central Europeo (BCE) que, con una finalidad distinta a la de los bancos privados, ha adquirido decenas de miles de millones de euros en deuda española, italiana y griega en las últimas semanas para frenar el repunte de la prima de riesgo.
Los expertos coinciden en que son el BCE y diversos fondos los que en estos momentos están activamente comprando bonos públicos, aunque no para especular, sino por pura rentabilidad. Estos agentes invierten una "pequeña parte" de sus recursos en productos de riesgo porque, si les sale bien la jugada, obtiene "mucha rentabilidad". De lo contrario, pierden todo lo invertido, de ahí que exijan una elevada rentabilidad y de ahí su temor a un posible impago de Grecia. Sin embargo, algunas fuentes señalaron a Xornal que el Estado ayuda a la banca para evitar la quiebra y eso da un cierto respiro a los inversores.
Manuel Caraballo, economista de Izadi AG, considera que "no hay diferencias" entre un especulador y un inversor, ya que, en su opinión, lo que les separa es una cuestión "de plazos": el especulador actúa a corto plazo mientras que el inversor a medio o largo. Caraballo cree que "todos" los fondos están comprando deuda soberana, aunque algunos "no comprarán" la de países con demasiado riesgo, como es el caso de Grecia. Tampoco descarta que no haya compradores para los bonos irlandeses y portugueses a pesar de haber sido intervenidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (UE).
El economista de Attac España, Alberto Garzón, recuerda que los datos sobre quién está detrás de las inversiones en deuda soberana "no son públicos y probablemente al ser contratos en mercados internacionales ni siquiera el propio Estado lo sepa". En su opinión, es un problema "técnico".
Fuente y autor: SERGIO BARBEIRA /Xornal de Galicia




