Que se queden en el consejo y dejen la política

E stos días la gente del común, entre indignada y sorprendida, contempla cómo la clase política, en fuego cruzado, se acusa mutuamente de permitir el escandaloso reparto millonario entre directivos de las cajas. Mientras tanto, los responsables directos, los consejeros callados y sorprendentemente los colocados por los partidos siguen sin el más mínimo sonrojo desempeñando sus cargos políticos.
Por esotéricos designios, los concejales socialistas del Concello coruñés Mar Barcón y Salvador Fernández Moreda formaban parte del consejo de administración de Caixa Galicia por las corporaciones locales, junto con los alcaldes de Lugo, Cabanas y Curtis, hasta que Barcón dejó el Concello coruñés para desempeñar la secretaría de organización del partido en Galicia y se amarró a la silla de consejera por la Coral Polifónica de Betanzos, tan entrañablemente unida a ella. En la caja del sur, Caixanova, además de los concellos de Ourense y Pontevedra, la segunda representante de Vigo era la concejala María Ángeles Marra.
Cuando después de más de un año de intrigas, gatuperios y componendas se fusionaron las cajas engendrando Novacaixagalicia, en el nuevo consejo de administración permanecieron Fernández Moreda, como vicepresidente primero, y Barcón y Marra entre los 22 consejeros. Sorprendentemente, los tres han consentido, votado y permitido a los directivos que han dejado la nueva caja más agujereada que un queso gruyer con unas retribuciones escandalosas -según su jefe Rubalcaba- y provocativas para el resto de la ciudadanía, mientras que en Galicia se desahuciaban cerca de 2.000 viviendas en lo que va de año por no poder pagar la hipoteca? tal vez a Novacaixagalicia.
Mantenía Cicerón que los que se dedican a la vida pública en primer lugar deberán procurar el bien de todos los ciudadanos, olvidándose de sus propias conveniencias, porque los que se desvelan por unos pocos que apetecen de riquezas para gozar de los deleites y un porte suntuoso de vida, descuidando el de muchos, introducen la sedición y la discordia.
Reconozco por experiencia la dificultad que entraña preguntar, informarse y hasta votar en sentido contrario a las directrices de la dirección, pero los consejeros/políticos están para servir a la mayoría social y no al exuberante interés pecuniario de unos directivos.
¿Han actuado los tres consejeros socialistas de Novacaixagalicia, que en A Coruña lideran la oposición en la Diputación y el Concello y en Vigo la candidatura al Senado, procurando el bien de todos? Si no lo han hecho, que se queden en el consejo y dejen la vida pública, porque es muy difícil servir a dos señores y don dinero es muy poderoso.
Cuando se constituyeron la cajas de ahorros, allá por el siglo XIX, como establecimientos casi siempre benéficos, los fundadores, gestores, administradores y otros interesados no podía participar del remanente de los beneficios obtenidos, los cuales debían emplearse en obras de beneficencia.
¡Cuánto desarraigo social se podría evitar con los millones de euros aprobados por el consejo -con el voto en contra solo de los representantes de CC.?OO., CSICA y el Concello de Pontevedra- para «consolar» a los pobres directivos prejubilados o despedidos por dejar bajo mínimos a las cajas!
No sé si la indignación popular introducirá la sedición y la discordia, como decía Cicerón; ahora bien, como los dirigentes públicos no recuperen la dignidad? tal vez explote.
Fuente y autor: Alberto Unsain /La Voz de Galicia




