Novagalicia pretende recortar entre 600 y 700 empleos y cerrar 110 oficinas fuera de Galicia
Novagalicia puso ayer las cartas boca arriba sobre el recorte de empleo que pretende ejecutar en los próximos meses. El banco "necesita" reducir plantilla en 600 y 700 trabajadores (entre 250 y 300, de servicios centrales) para ajustar sus gastos de personal en 50 millones al año, y ayer ofreció a los representantes de sus trabajadores abrir una mesa de negociación para acordar nuevas bajas. La entidad prevé cerrar 110 oficinas fuera de la zona Noroeste (Galicia, Asturias y León) que dan pérdidas, de lo que se derivarÃa el recorte de entre 350 y 400 trabajadores previsto en la red.
Novagalicia planteará una reducción de salarios progresiva -mayor entre quienes más cobran- como medida para que el recorte de personal sea menos acusado, según anunció ayer tras la reunión en un comunicado, aunque esta medida no fue comentada con los sindicatos.
Los portavoces de las cinco centrales con representación en el banco acudieron a la reunión de ayer con el convencimiento de que la dirección estaba dispuesta a plantear un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) forzoso con 350 bajas después de que sólo 74 trabajadores se hayan inscrito de momento en la regulación laboral voluntaria actualmente en vigor. La dirección de Novagalicia ya habÃa reconocido que el interés mostrado por la plantilla le parecÃa insuficiente y que estudiarÃa nuevas medidas. También-y asà lo reconocieron en una entrevista publicada por este diario hace meses José MarÃa Castellano y César González-Bueno- que la red de oficinas que habÃa fuera de Galicia se estudiarÃa "una a una" para conocer su encaje en el negocio.
El encuentro de ayer fue la confirmación de todo ello, aunque la entidad sólo planteó los objetivos generales y dice estar dispuesta a hablar de cualquier fórmula siempre que le permita reducir sus gastos de personal en 50 millones al año. TodavÃa falta -y por eso ayer los sindicatos mostraron cierta desconfianza- la propuesta concreta que la empresa pondrá sobre la mesa laboral.
Novagalicia ha decidido cerrar 110 oficinas en España, donde opera con la marca NGBanco y pretende basar su negocio en un modelo mixto entre banca a distancia (móvil y online) y presencial. La entidad quiere eliminar las sucursales que dan resultados negativos y a ello va asociado el recorte de personal de entre 350 y 400 personas, que se unirÃan a las entre 250 y 350 de servicios centrales -las bajas que ya estaban previstas con el ERE voluntario-. Fuentes próximas a la negociación aseguraron ayer que Novagalicia pretende que el recorte en Galicia no sobrepase los 175 empleos, que se concentrarÃan en los servicios centrales de A Coruña y Vigo. El resto hasta los 250 o 300 que adelgazará en servicios centrales se producirán en Madrid o entre los empleados de servicios de apoyo que Novagalicia tiene distribuidos por toda España. Todas las posibilidades están ahora sobre la mesa y, asegura Novagalicia, el resultado final dependerá de la negociación con los sindicatos
La entidad defiende que necesita ganar en eficiencia y situar sus costes de explotación en la media del sector. A los recortes laborales añadirá la reducción de otros gastos de explotación que no tienen que ver con la plantilla. La justificación que los responsables de Recursos Humanos dieron a los sindicatos es el empeoramiento de la situación económica nacional e internacional, mucho peor de la esperada hace uno y dos años.
Los representantes de Comisiones Obreras, Csica, CIG, UGT, Asca y CGT recordaron que el planteamiento de ayer no tiene nada que ver con el que los directivos de la entidad les hicieron meses atrás y exigieron "datos más concretos" para los próximos encuentros. "El 28 de diciembre Castellano nos dijo que acelerando las salidas del ERE, habrÃa suficiente y con 28 cierres más la red serÃa óptima", se quejó Luis Mariño, secretario general de la sección sindical de CCOO en Novagalicia. Tanto él como el resto de los sindicalistas adelantaron que están dispuestos a hablar siempre y cuando la dirección no plantee medidas "traumáticas" y se opte por bajas incentivadas, voluntarias. Todos coincidieron sin embargo en que éste no es el mejor momento para plantear un recorte de personal, cuando el Gobierno todavÃa no ha aclarado cómo pretende reordenar el sistema financiero. "Nos vinieron a decir que pase lo que pase es bueno ir adelantando el trabajo", añadió Mariño. José Ramón del Pliego, de UGT, defendió durante la reunión la posibilidad de aplicar un ERE temporal en determinadas oficinas. "Cuanto más nos vayamos de las zonas con posibilidad de crecer, peor nos irá porque en Galicia no vamos a crecer más. Además, antes de recortar plantilla, debe haber miles de medidas a estudiar", exigió.
La CIG, por su parte, considera que el planteamiento realizado por los responsables de Relaciones Laborales, Recursos Humanos y AsesorÃa Laboral de la entidad demuestra que son los inversores quienes exigen los recortes "de gastos y personal" y no descarta que dentro de un año se planteen nuevas medidas de ajuste.
El presidente del Gobierno confirmó ayer en la rueda de prensa conjunta con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que la reforma del sector financiero se aprobará "en la semana que entra", y que la del mercado laboral verá la luz seguidamente, a lo largo del mes de febrero. Mariano Rajoy no ofreció detalles sobre su plan para el sistema, pero, según su ministro de EconomÃa, las necesidades de capital de las entidades para cubrir el saneamiento de activos inmobiliarios y créditos morosos rondará los 50.000 millones de euros.
Fuente y autor: LUI COSTAS /la opinion A Coruña




