El congreso del PSOE

NO SÉ lo que saldrá del congreso que inicia el PSOE el próximo viernes en Sevilla, pero por los signos que nos llegan messis in herba est (la cosecha aún está verde), que dirÃa Ovidio. TodavÃa no les ha dado tiempo para digerir el desastre del 20-N; tienen indigestión de fracaso. ¿Analizarán en profundidad el por qué han desertado de su "base electoral" cuatro millones y medio de votantes? "Un millón y medio de votantes socialistas lo han hecho (esta vez) por fuerzas polÃticas de centro-derecha", dicen en la ponencia-marco del congreso, que hay que reconocer que está bien escrita, con buen estilo literario, que es lo suyo. "La situación económica y la incertidumbre sobre el futuro son las razones esenciales que explican ese resultado", con "un creciente aislamiento social del PSOE y un deterioro de nuestra credibilidad", reconociendo "la creciente primacÃa de los valores conservadores".
Esto está muy bien, mas les falta añadir que el fracaso electoral se debió en gran medida, en lo económico, a intentar escamotear a la sociedad la gravedad de la crisis, no poniendo a su debido tiempo y al ritmo adecuado las medidas correctoras que en el resto de Europa ya estaban en marcha; en lo institucional, rompiendo el equilibrio de los poderes del Estado a base de politizar la justicia, y en lo social, poniendo en tela de juicio valores permanentes de nuestra sociedad, con un sectarismo furibundo digno de mejor causa.
Bajando a lo concreto, la ponencia clama -¡ahora!- por "un sistema efectivo de lucha contra el fraude fiscal, del que se benefician especialmente los grandes capitales", lo cual nos lleva a preguntarnos ingenuamente: ¿y por qué misteriosos motivos no lo hicieron durante estas dos últimas legislaturas? Desde otro ángulo y por vÃa de ejemplo, merece elogios la defensa que hace la ponencia en materia de agua sobre el "principio de unidad de cuenca". Sin embargo, es falsa la identificación que se hace de centralismo con autoritarismo y descentralización con democracia; Francia es el paradigma del centralismo y nadie duda de que sea una democracia.
España necesita una izquierda sólida, centrada, con la que se estará de acuerdo o no, pero que sirva de contrapeso y de posible relevo -en dÃa que vemos lejano- a la derecha hoy ya gobernante, y con la que puedan concertarse los grandes temas de Estado. SerÃa una lástima que el próximo congreso se convirtiera en un simple mano a mano, dicho en términos taurinos, entre Rubalcaba y Chacón, sin más objetivo que la conquista del poder. El PSOE habrÃa perdido la oportunidad de una catarsis que lo limpie de extravagancias confederalistas, sectarios extremismos y solapados totalitarismos, que están fuera de lugar en la Europa de nuestros dÃas. España necesita de la aportación del PSOE para que, junto con el PP, se consiga "la transformación social y el incremento del bienestar", que reza la ponencia.
Fuente y autor: PANCHO LEDO/ abogado /correo gallego




