La bolsa se acerca a su récord con la valoración más baja de los últimos años
Los máximos históricos están al alcance de la mano para el Ibex 35. El índice selectivo rozó el jueves los 12.502,3 puntos, quedándose a sólo un 2,52% del nivel récord de los 12.816,8 puntos que marcó el 6 de marzo de 2000. Ayer tocó retroceso, pero sólo los muy pesimistas dudan de que el Ibex conseguirá pronto su objetivo. La tarea no parece difícil.
Aún así, no parece que haya riesgo. “Es la primera vez que las bolsas inician una fase correctora del ciclo económico sin nada que depurar. Ahora está correctamente valorada. No así en 2000. Entonces se estaba pagando por una economía que ha tardado seis años en llegar”, afirma David Cano, director socio de Estrategia de Analistas Financieros Internacionales (AFI).
El mercado español está especialmente animado por la frenética actividad corporativa. Pero, además, hay un factor más fundamental: las compañías que integran el índice selectivo, valoradas en su conjunto, están baratas en términos de PER (relación precio/beneficio por acción).
Según el consenso de los analistas que reune FactSet JCF, el Ibex 35 está cotizando con un PER de 14 veces, teniendo en cuenta los beneficios esperados al finalizar 2006, y de 12,7 veces de acuerdo con las previsiones para 2007. Muy lejos del PER 27 veces que se pagaba en el año 2000.
Para determinar si es un buen momento para entrar en bolsa, los analistas suelen compararlo con el mercado de bonos a diez años. Y la ratio de los bonos equivalente al PER alcanza en la actualidad las 27,17 veces. Esto significa que la renta variable es ahora más interesante para tomar posiciones que la renta fija, según señalan los expertos de Renta 4.
Sin riesgo
Es decir, la bolsa española está alta –el resto de las plazas europeas y los índices estadounidenses están todavía lejos de sus máximos (ver información adjunta)–, pero no cara, y, además, no tiene cabida hablar de mal de altura o de riesgos serios de caídas, en opinión de la mayoría de los expertos.
Una situación que dista considerablemente de la burbubuja de valoraciones de la era puntocom que llevó a las principales bolsas internacionales a sus registros máximos hace seis años y medio.
“No ha habido excesos y, por lo tanto, no hay nada que corregir porque las cotizaciones han subido más del cien por cien desde los mínimos de noviembre de 2002, pero los beneficios empresariales lo han hecho en la misma medida”, explica Cano. Ésa es la razón por la que los PER de los índices bursátiles estén tan contenidos.
¿Qué está señalando la evolución de este múltiplo tan vigilado por los inversores? Los expertos coinciden en señalar que el mercado se ha vuelto muy cauteloso en los últimos años. “Tradicionalmente, la bolsa ha cotizado las expectativas de crecimiento de los beneficios empresariales. Ahora, los inversores sólo están dispuestos a pagar por lo que ven; viven el día a día y no quieren anticipar, o bien no se creen que las empresas van a ser capaces de continuar con incrementos sustanciales de sus resultados”, dice Cano.
Javier Estrada, director de Inversión de Morgan Stanley Gestión, está de acuerdo en que “no hay gran euforia en el mercado. Se descuenta que el ritmo de crecimiento de los beneficios y los márgenes empresariales van a bajar”.
La percepción de que el incremento de los resultados empresariales va a desacelerarse es general. Hay razones para esperarlo, según Cano: “Las empresas han conseguido aumentar sus beneficios en los últimos años gracias a las ganancias de productividad, los recortes salariales y el saneamiento de los balances. Pero esto no puede mantenerse eternamente. A las empresas les afectará la desaceleración de la economía mundial”.
Estrada también opina que “la bolsa lo puede hacer bien después del pico de beneficios y con caídas de márgenes empresariales. Depende de que la inflación esté controlada, y lo cierto es que se descuenta que empezará a bajar con fuerza. Esto nos hace pensar que en los próximos meses los invesores estarán dispuestos a pagar un PER más alto. Llevamos tres años con contracción de este múltiplo y es muy difícil encontrar cuatro años seguidos en que se produzca. Cuando ha ocurrido ha tenido que ver con la inflación”.
Con el apoyo de los beneficios empresariales
Si la bolsa española está barata en términos de PER (relación precio/beneficio por acción), las europeas y el mercado estadounidense no se quedan atrás. De hecho, puesto que la carrera alcista de las plazas internacionales está siendo menos acelerada que la de nuestro país, el PER de los principales índices bursátiles del continente es aún más bajo que el español.
Con las inevitables diferencias de matiz –también existen dentro del propio parqué español porque mientras los grandes valores cotizan con un PER históricamente bajo, hay sectores enteros con el multiplicador más disparado–, todos los mercados de valores se ha alimentado del mismo “combustible” para conseguir un avance muy saludable en los últimos años.
Los beneficios empresariales de los países del G-10 han pasado de representar un 11% del PIB a suponer un 16% en sólo unos ejercicios, según explica David Cano, socio director de estrategia de Analistas Financieros Internacionales (AFI).




