La bolsa supera en nueve meses y medio el récord de negocio de 2005
Nueve meses y diez sesiones de octubre han bastado a la bolsa española para batir el récord de negociación que logró en todo 2005 de 848.209 millones.
Desde enero, el volumen contratado en el mercado electrónico, SIBE, ha sido de 848.279 millones de euros (sin contar las operaciones especiales de ayer, que se pueden realizar hasta las 20,00 horas), con lo que supera el récord histórico de 2005. La cifra duplica el volumen de 2001, cuando en doce meses se negociaron valores por importe de 440.199 millones.
Terreno abonado
El mercado cuenta con un buen abono para que crezca la negociación, ya que lleva tres años al alza y en lo que va de este la ganancia anual acumulada es del 25,35%, que dobla a los de sus rivales europeos y supera también la subida del 18,2% que logró en 2005.
El parqué español ha contado con un fertilizante clave en los últimos meses: los movimientos corporativos, que han disparado las cotizaciones de muchos valores –ya que ha tocado a sectores tan distintos como el inmobiliario, el bancario y el energético– y han animado a entrar en bolsa a buena parte de los inversores. En muchos casos la negociación intradía ha sido frenética, lo que también ha impulsado el negocio.
A esto hay que sumar las ocho salidas a bolsa que se produjeron hasta julio –que supusieron un volumen cercano a los 2.500 millones de euros–, y las numerosas ampliaciones de capital que se han realizado este año.
El salto por encima de los 13.000 puntos fue crucial, ya que ese día, el 5 de octubre, la bolsa negoció más de 7.000 millones de euros. En esa sesión las especulaciones sobre movimientos corporativos en torno a BBVA dispararon su cotización y también ayudó el rally de Wall Street.
La media diaria de negociación en la bolsa española aumenta no sólo año a año –en 2003 se negociaban 2.000 millones de euros en una sesión y 500 millones más en 2004, ver ilustración– sino también por meses, ya que si hasta finales de agosto la media había subido hasta los 4.000 millones desde los 3.300 millones de 2005, en octubre la supera los 5.000 millones.
Los expertos señalan que el cliente minorista se va acercando nuevamente a la bolsa, aunque poco a poco –después de la decepción que sufrió con el estallido de la burbuja tecnológica en 2000, que se tradujo en tres años bajistas–.
Pérdida del miedo
“Al principio había mucho desencanto, pero a medida que hay noticias positivas, los inversores pierden el miedo”, señala Nicolás López, director de análisis de MG Valores, que explica que la incorporación masiva está por llegar.
“Desde finales de verano se ha notado una aproximación del pequeño inversor a la bolsa, animado por noticias positivas, como las continuas revalorizaciones y los movimientos corporativos. También ha habido una aproximación de grandes inversores a consecuencia del traspaso del mercado monetario hacia la renta variable”, indica Jordi Falgueras, de Gaesco Bolsa.
Los expertos coindicen en que siguen siendo los inversores institucionales extranjeros los que mueven el mercado español, como lo demuestra el hecho de que el jueves 12 de octubre, fiesta del Pilar en España, la bolsa negoció más de 3.500 millones de euros, una cifra muy alta para ser un día festivo, aunque la bolsa española sí estuvo operativa.
En este sentido, Pablo García, de la firma francesa Oddo Securities, cuyo negocio en España se basa en clientes institucionales, apunta que los inversores extranjeros miran cada vez más a la bolsa española. García señala que este tipo de inversores se fija en los grandes valores del Ibex, por su elevada liquidez, ya que suelen manejar grandes cantidades de dinero y en valores poco líquidos tienen muy difícil comprar y vender con agilidad paquetes de títulos importantes.
Entre los valores españoles de primera fila, Endesa, Iberdrola, BBVA y Santander, que están envueltos en opa o especulaciones, han sido las estrellas últimamente.




