Qué hacer si la bolsa se toma un respiro
¿Cuánto tiempo pueden seguir subiendo los índices a un ritmo imparable? El Ibex ha avanzado las seis últimas semanas consecutivas. Pero se pueden recordar periodos más largos de alzas de la bolsa. El selectivo español no detuvo su marcha alcista durante dies semanas entre el 15 de octubre y el 24 de diciembre de 1999, y encadenó nueve semanas de ganancias del 7 de julio al 15 de septiembre de 1998 y del 21 de noviembre de 2003 y el 30 de enero de 2004.
La posibilidad de un cambio de tendencia en la bolsa ha desaparecido del discurso de los analistas. No hay ninguna razón fundamental para pensarlo.
La confianza en que el escenario económico favorece a la renta variable es tal que los expertos incluso se resisten a admitir que el mercado tendrá que corregir porque, lógicamente, las acciones no pueden subir eternamente.
Lo cierto es que las correcciones son parte de la dinámica de los mercados y no hay que olvidarse de que muchas veces representan oportundiades de compra.
Hablar de corrección no significa que las cotizaciones vayan a caer más de 10% en 3 ó 4 días, como ocurrió en mayo. Ésa fue una corrección en toda regla. Pero los precios tendrán que purgar excesos que es además, lo saludable, según todos los expertos, porque la verticalidad de la subida (del Ibex, en particular) es insostenible. Nadie, sin embargo, se aventura a poner fecha a la eventual vuelta atrás del mercado.
Las correcciones no suelen avisar de su llegada, y, por lo tanto, es muy difícil que los inversores puedan evitar verse afectados en algún grado. Pero los expertos reconocen que hay estrategias que permiten minimizar el impacto y que es posible actuar para no dejarse atrapar por las caídas fuertes de la bolsa.
Recetas
Los profesionales coinciden en señalar que lo que mejor protege de las correcciones es haber acertado previamente con una adecuada diversificación. Es lo único que te salva. El problema es que el inversor averigua si ha estado bien diversificado y si se ha ajustado a su perfil de riesgo después de la corrección.
See puede conseguir una buena diversificación, que considera clave, teniendo en cartera distintas clases de activos: acciones, renta fija, inversión alternativa que te permite descorrelacionar los mercados, y todo esto repartido en varios países. Yo no estoy a favor de tocar la cartera a posteriori. Muchas veces, intentas un cambio para evitar algo y te sale peor.
No obstante, en ocasiones, todos los mercasos caen al tiempo. Se vió en mayo, cuando las acciones de los países occidentales y emergentes, los bonos y las estrategias de gestión alternativa sufrieron pérdidas. En estas ocasiones, a pesar de la diversificación, el cliente se ve afectado por la caída. En todo caso, una buena planificación de las inversiones puede ahorrar sinsabores
Un vuelta a la inversión
Otra de las recomendaciones es empezar a rotar la cartera. El profesional tiene que estar en bolsa, cambiando de un valor a otro. Probablemente lo están haciendo ya. Pero los particulares también deben seguir en bolsa.
Los inversores particulares que invierten con un horizonte de largo plazo tendrían que salirse de las small caps, si es que todavía tienen en cartera compañías de pequeña capitalización, y pasarse a las compañías grandes, con ratios fundamentales más baratas y negocio recurrente.
En el caso de la bolsa española, compañías como Red Eléctrica, los grupos eléctricos –es verdad que han subido mucho, pero se trataría de buscar la que esté más barata, o Gas Natural, porque el consumo de gas tiene que subir necesariamente a la vista de la cantidad de viviendas que se están construyendo.
Para los inversores particulares que gustan de especular en bolsa, estar en el mercado con ‘stop loss’ (órdenes de pérdida máxima, que vende automáticamente las acciones cuando éstas caen hasta un determinado nivel) muy dinámicos. Es decir, se trata de ir moviendo el stop loss, acompañando la tendencia.
Situar el límite un 1% o un 2% por debajo del precio del día. Si la jornada siguiente ha subido la acción, elevas el stop loss en la misma medida. En el caso de que se produzca un cambio de tendencia, te echa del mercado, pero la pérdida es muy reducida”.
Para los más pesimistas
A aquellos inversores más pesimistas, que consideren que cuando llegue la corrección posiblemente sea intensa, les puede interesar realizar una cobertura con productos derivados. Para realizar una cobertura debe tomarse una posición en sentido contrario a la que se desea cubrir, de manera que los resultados de ambas se compensen mutuamente, manteniendo al conjunto indiferente a los movimientos del mercado.
Se trata, básicamente, de que la posible pérdida que pudiera sufrir una cartera de renta variable se vea compensada con la ganancia obtenida en derivados. Se puede hacer con futuros y con opciones, pero, según Fernández Hódar, el instrumento más adecuado es el primero. Para cubrir un cartera de renta variable con futuros se debe vender un número de contratos equivalente a nuestra posición.
Si tenemos cien acciones de la compañía X que cotizan a 22,5 euros, y tememos una caída en su precio, una forma de cubrir ese riesgo consiste en vender futuros sobre cien acciones de X a un precio de 22,65 euros. Así nos aseguramos vender esas acciones a 22,65 euros. Adoptar posiciones cortas (de venta) sobre índices o acciones en los que se tengan posiciones, es la forma más simple de conseguir ganancias.
El recurso menos práctico una vez haya llegado la corrección es buscar valores refugio, porque no existen. Cuando llegan las vacas flacas a la bolsa, el mercado atiende tan poco a razones y se deja arrastrar por el sentimiento tanto como cuando vive una etapa eufórica. ¿Por qué hay que apurar el vaso hasta el final?. Si he ganado un 70% o un 80% bien puedo decir: me voy.
Cualquier rentabilidad que supere la inflación es buena. A partir de ahí, es todo cada vez más positivo. Hay que preguntarse por qué y cuándo te va a hacer falta utilizar tu dinero. Igual que se ponen stop loss, se podrían colocar límites a las ganancias.




