Cómo atar en corto las ganancias
La tentación del inversor, cada dÃa más, es la de vender y recoger beneficios. El Ibex 35 sube un 30% en lo que va de año; su revalorización ha sido vertical desde mediados de junio; y los expertos advierten dÃa sà y dÃa también de la necesidad y la probabilidad de un ajuste del mercado.
2006 se presenta como el cuarto año consecutivo de ganancias, con un avance en este periodo del 102%. Una corrección de la renta variable podrÃa limar las fuertes ganancias que hay acumuladas en las carteras de muchos ahorradores. Pero antes de dedicirse a vender, muchos inversores han frenado su tentación de realizar beneficios ante la posibilidad de acumular aún más ganancias.
Seguir invertido
Sea cual sea el sentimiento, para los ahorradores que han acumulado una rentabilidad, los analistas ponen énfasis estos dÃas en la utilidad de cubrir las inversiones con productos derivados, una estrategia que permitirá al ahorrador seguir invertido en bolsa y proteger su cartera ante un posible recorte del mercado. Los productos derivados son contratos que obligan (los futuros) u otorgan el derecho (opciones o warrants) a comprar o vender en una fecha futura un determinado activo a un precio previamente acordado.
Mantener las acciones en cartera de cara a un próximo pago de dividendo o ante la inminente entrada en vigor de la nueva legislación fiscal (dará mejor tratamiento a las plusvalÃas obtenidas en un periodo inferior a un año) son, además del deseo de no cerrarse las puertas a nuevas subidas del mercado, algunos de los motivos que pueden llevar al inversor a no deshacer sus posiciones en renta variable. En este sentido, el ahorrador que quiera protegerse de un eventual ajuste de los Ãndices puede cubrir su inversión tomando en los mercados de derivados una posición contraria a la que tiene en el mercado de contado (su cartera de acciones).
Cobertura total
Un inversor que tenga una cartera con cuatro mil tÃtulos de Telefónica, cuya acción cotiza hoy a 15 euros, puede acordar la venta de 40 contratos de futuro de la operadora a 16 euros (cada contrato tiene un nominal de 100 acciones). Si Telefónica cae hasta 14 euros, el inversor incurrirá en una pérdida de 4.000 euros en el mercado de contado (15-14= 1 euro por acción), resultado de multiplicar el número de acciones de la cartera por un euro, el importe que pierde cada tÃtulo en la caÃda de la bolsa.
Esta pérdida, sin embargo, se verá contrarrestada por la ganancia de 4.000 euros (16-15= 1 x 4.000) que obtendrá en el mercado de derivados. En caso de que la cotización de Telefónica suba, el inversor deberá deshacer con rapidez la cobertura, adoptando en el mercado de futuros la posición contraria a la que tenÃa inicialmente (de no ser asÃ, no podrÃa beneficiarse de que siga la subida de la bolsa). Esta estrategia, conocida como cobertura cero, debe emplearse en momentos muy puntuales y de incertidumbre.
Frente a la cobertura total o cero de una cartera, la cobertura parcial permite limitar las potenciales pérdidas y obtener mayores beneficios en caso de una subida de la bolsa, ya que las ganancias del mercado de contado se verán mermadas sólo parcialmente por las pérdidas en el mercado de derivados (las que se obtienen por haberse cubierto contra una posible caÃda).
Esta estrategia está indicada para el inversor que tiene una visión alcista del mercado y que a la vez desea cierta protección ante un posible recorte.
A diferencia de la cobertura total, no elimina por completo las posibles pérdidas en caso de una corrección de la bolsa. Si el inversor que tenÃa en cartera 4.000 tÃtulos de Telefónica a un precio de 15 euros compra 20 contratos de futuro (es decir, cubre la mitad de su cartera) a un precio de venta de 16 euros, en el caso de que la acción caiga a 14 euros, las ganancias que logrará con los futuros –2.000 euros– no compensarán los 4.000 euros perdidos en el mercado de contado.
Futuros
La cobertura de carteras puede realizarse con futuros, opciones o warrants. Los futuros implican la obligación de vender o comprar el activo a fecha del vencimiento del contrato, aunque también puede hacerse con anterioridad.
En España, MEFF, el mercado oficial de opciones y futuros integrado en Bolsas y Mercados Españoles (BME), emite futuros sobre Altadis, Popular, BBVA, Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Inditex, Repsol YPF, Santander y Telefónica. El inversor también puede cubrir su cartera de acciones si compra la venta de futuros sobre Ãndices, en este caso, futuros del Ibex 35 –también emitidos por MEFF–.
Para el ahorrador que adquiere contratos de futuro, el coste de cubrirse es el de las garantÃas que debe aportar: dado que los contratos no se acuerdan directamente entre comprador y vendedor, sino que es la cámara de compensación, MEFF, la que asume el riesgo en caso de incumplimiento de una de las partes, el mercado exige unas garantÃas que se devuelven en el momento de liquidar el contrato. En ocasiones, el inversor puede aportar sus activos de renta fija o acciones (sólo si son del Ibex) como garantÃa.
El ahorrador, por otra parte, deberá pagar a las entidades financieras las correspondientes comisiones. Aunque éstas varÃan según la entidad, suelen ascender a aproximadamente 15 euros por futuro del Ibex y en torno a 3 euros por cada futuro sobre acciones.
La liquidación de los contratos en la cámara de compensación puede realizarse en efectivo o por diferencias (pérdidas frente a ganancias) o por entrega de acciones –el inversor recibe los tÃtulos comprometidos en la cobertura–, modalidad con la que se liquida la mayor parte de los contratos en MEFF (si el activo subyacente es un Ãndice, la liquidación sólo puede ser por diferencias).
Opciones y warrants
Las opciones y warrants –en sentido estricto, un warrant es una opción– son productos que otorgan el derecho a comprar o vender un activo a un precio determinado a cambio del pago de una prima. Si el mercado baja tras cubrir la cartera con opciones de venta o put (las de compra se denominan call), el inversor estará protegido de la caÃda.
Si los Ãndices suben y el ahorrador no hace uso de su derecho a vender sus tÃtulos, la pérdida máxima en la que incurrirá será la prima desembolsada (y las comisiones de las entidades). Además, la pérdida de la prima se verá más que compensada por las ganancias que se obtendrán en el mercado de contado. MEFF emite opciones sobre el Ibex y sobre acciones (Abertis, Acerinox, Altadis, Popular, Bankinter, BBVA, Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Inditex, Indra, Repsol, Santander, Sogecable, Telefónica, Unión Fenosa).
Los warrants, por su parte, son también opciones sobre distintos subyacentes que emiten las entidades financieras. Una de sus principales ventajas es que pueden ser negociados en cantidades pequeñas (cada opción sobre acciones emitidas por MEFF suele aglutinar 100 acciones). Además, el número de activos sobre el que se emiten estos instrumentos es más variado. En España, además de sobre el Ibex y sobre los grandes valores, hay warrants sobre compañÃas como Acerinox, Sabadell, Bankinter, Gamesa, Telecinco, Ferrovial, Iberia, Indra, Sogecable, Fenosa o Zeltia.
El momento adecuado
Ante tal abanico de posibilidades, los expertos recomiendan estar atentos. Creen que todavÃa es prematuro tomar posiciones en derivados porque la tendencia del Ibex sigue siendo alcista. Ponerse en contra de ella implicarÃa el riesgo de perderse parte de la posible subida. “EsperarÃamos a que el mercado dé las primeras señales de debilidad antes de utilizar la cobertura en derivados.
Después, realizarÃamos una cobertura total. No hay que ir en contra del mercado. Aconsejamos estar atento y prepararse para tomar rápidamente posiciones en cuanto la bolsa empiece a dar signos de vuelta.




