Nadie duda ya de que habrá que convivir con unos precios del petróleo en el franja de los 100 dólares o incluso muy por encima de esta cota. Con estos precios del crudo la primera víctima está siendo la inflación, que cerró 2007 en el 4,3% y que promete seguir mermando el poder adquisitivo de los españoles.
Los combustibles serán obviamente los primeros en repercutir esa subida, especialmente el precio de los billetes de avión que en este tipo de repuntes han demostrado ser muy sensibles a la subida del crudo. Pero no quedará ahí la cosa ya que podría despertar el temido fenómeno del despido. Además al dispararse los precios, el BCE podría verse obligado a elevar los tipos de interés, con el consiguiente encarecimiento de las hipotecas, la bombona de butano, los billetes de avión y toda una retahíla de productos de consumo. Opina en el foro
España es uno de los países más dependientes de crudo de toda la Unión Europea, casi el doble que Francia, lo que ocasionaría una mayor castigo a la economía de la piel de toro. Por ello, la sangría seguirá, ya que la subida del precio del oro negro tiene unos costes elevados para la industria, dependientes en gran medida de la materia prima para el desarrollo de su producción. Si ese aumento se mantuviese a corto plazo representaría un mayor número de despidos para ajustar costes de producción de las empresas que agravarían la falta de competitividad que tiene intrínsicamente la economía española con respecto al resto de países de su área de influencia.
¿Cómo afectará a los españoles?
Según las perspectivas económicas que suele hacer la Agencia Internacional de la Energía los países de la OCDE, entre los que se encuentra España, tendrían que enfrentarse a serios problemas si el precio del crudo se mantiene estable en los 100 dólares. La agencia internacional advierte en un estudio que esa vulnerabilidad de los países importadores de petróleo depende de los niveles importadores del país y de la dependencia del petróleo en sus economías, según la Cámara de Comercio de Barcelona el consumo de petróleo por unidad de Producto Interior Bruto (PIB) en España es casi el doble que el de Francia y Alemania. Según la entidad catalana España tiene una situación económica "más desequilibrada" que el resto de Europa y mayor dependencia del petróleo.
En 2003 la Agencia Internacional de la Energía (AIE) cuantificó el coste de la importación de crudo en los países de la OCDE en el 1% de su PIB, una cifra de vértigo 260 mil millones de dólares. Teniendo en cuenta la evolución del precio del crudo, que desde ese año se ha duplicado y que el PIB de esos países no ha crecido en la misma proporción se puede decir que esa factura del petróleo ya estaría cerca de representar el 2% para los países de la OCDE.
Los analistas consultados por INVERTIA ven difícil cuantificar con exactitud cómo afectaría directamente en el bolsillo de los españoles la subida del precio del barril de petróleo en torno a la cifra de los 100 dólares, si bien apuntan a una serie de problemas que se repiten en la mayoría de los casos:
1. La inflación sería la más perjudicada por el incremento del precio del oro negro. Según una prospección que realizó la AIE en 2005; por cada 10 dólares que suba el precio del barril, representaría un incremento de la inflación de medio punto.
2. El empleo sería otra de las variables que se vería perjudicada si el petróleo siguiese su escalada imparable. Tomando como base esa prospección de 2005 la AIE avisó en ese momento que un incremento de 10 dólares del barril supondría el aumento de una décima de la tasa de desempleo en los países de la OCDE. Ese porcentaje equivaldría aproximadamente a unos 400.000 trabajos menos, si ese estudio se cumpliese.
3. La balanza comercial también pasaría factura del aumento del precio de la materia prima. A corto plazo la subida del coste del oro negro supondría un deterioro del déficit por cuenta corriente de los países más dependientes de esa energía. En 2006, según los últimos datos presentados por la AIE, el aumento del precio del crudo que fue más o menos de 10 euros con respecto a 2005 supuso un sobrecoste de 50 mil millones de dólares para las economías de la OCDE. El déficit comercial español se elevó a 80.418,7 millones de euros en los diez primeros meses del 2007, lo que supuso un aumento del 7,9% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos facilitados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio el pasado diciembre. El déficit comercial fue de 9.310,4 millones, el 10,8% más en tasa interanual, consecuencia de unas exportaciones por valor de 16.706,6 millones, el 9,5% más, y de unas importaciones de 26.017,1 millones, el 9,9% más entre las que se incluyen el petróleo.
4. Con estos precios, el crecimiento del PIB mundial se enfriaría. Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI cada subida de cinco dólares en el crecimiento del precio del crudo de forma sostenida, resta tres décimas del PIB mundial.
5. La bombona de butano ha subido ya un 5,2% en el nuevo año, un porcentaje que podría verse aumentado si el petróleo sigue plácidamente aposentado en la banda de los 100 dólares.
6. La factura de la luz es un 3,3% más cara desde el día 1 de enero de 2008. Este encarecimiento puede verse agravado si sigue a 100 euros el Brent. La dependencia del petróleo de España se sitúa en torno al 50% de su dependencia energética, por lo que una subida sostenida de la materia prima podría tocar de lleno en los bolsillos de los españoles.
7. Los billetes de avión serían otros de los que verían crecer sus cifras por la subida del combustible. Las aerolíneas desde hace algunos años repercuten con complementos que cobran a los pasajeros la subida del queroseno. Una de las últimas que anunció subidas los pasados meses fue Air France que comunicó a sus clientes que aumentaba las tarifas de sus billetes ante la carestía del queroseno de sus aviones.
8. El combustible para la automoción también se vería perjudicado. En enero de 2007 la gasolina sin plomo costaba 95,3 euros de media, según datos del Ministerio de Industria. A noviembre de ese mismo año, los últimos datos disponibles, el precio de la misma se situó en los 1,09 euros, un 14,4% más y todo ello sin repercutir las subidas de los últimos días. El gasóleo también ha experimentado una evolución similar que se sitúa en el 16,75% hasta los 1,045 euros de media desde los 89,5 euros que registró en el inicio de 2007.
9. Los alimentos también se verían afectados por la subida del precio del crudo. Esta influencia se vería principalmente en dos vertientes por un lado el encarecimiento del combustible, que afecta tanto a productores como a distribuidores, como en los envoltorios. La mayoría de productos alimentarios vienen en la actualidad recubiertos con vistosos envoltorios procedentes en la mayoría de casos de derivados del petróleo, en forma de plásticos. Estos materiales no están exentos del devenir del precio del crudo.
10. Otro de los puntos que podrían verse afectados por la escalada del crudo es el precio de las hipotecas. Al dispararse los precios y aumentar el IPC el precio del dinero podría verse influido lo que se traduciría en un repunte de las hipotecas.
¿Qué efecto tendrá en las bolsas?
Según Han de Jong, estratega de inversiones de ABN Amro, sobre el impacto de las subidas y bajadas de los precios del petróleo en las acciones, "no hay una respuesta sencilla. Es razonable afirmar que un incremento leve del precio del petróleo puede ir de la mano con una subida en la Bolsa. No hay un efecto de realimentación significativo del precio del petróleo a la renta variable. Sin embargo, pasado cierto punto, la subida del crudo se convierte en un problema para las acciones y los precios de estas bajan según sube el petróleo".
Sam Stovall, estratega jefe de inversiones de Standard & Poor s, confirma estas tesis, tras estudiar un gráfico para medir la relación entre el precio del petróleo y el índice bursátil S&P 500 durante los últimos seis años: "A primera vista, parece que el precio del petróleo y el de las acciones se mueven en la misma dirección más en los largos periodos que en cada situación individual. Los avances de cada uno de ellos están seguidos por bajadas, sin que ninguno aparezca como un indicador adelantado del otro. El gráfico no da respuesta a la pregunta de cómo influye el precio del petróleo", constata.
Sin embargo, otras firmas sí contemplan una relación. Según el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, una subida del 10% en el precio del petróleo podría traducirse en una caída del 8% en las acciones europeas. El argumento de los expertos de esta firma es que "los cambios en el precio del petróleo tienen un impacto en los resultados corporativos y, como consecuencia en los precios de las acciones". Antonio Villarroya, analista del banco de inversión estadounidense Merrill Lynch, también considera que, de mantenerse, la escalada del precio del petróleo podría llevar retrocesos en los mercados en el corto plazo.
Se puede concluir que históricamente, los valores energéticos han sido los que más relación positiva han tenido con el comportamiento del precio del crudo. Según un informe de Citigroup, cada 1% que se ha movido al alza o a la baja mensualmente el precio del petróleo durante los últimos 10 años, las cotizaciones del sector energético se han movido en la misma dirección casi un 0,6%. Según los modelos de Goldman Sachs, los sectores más perjudicados por la escalada del precio del crudo en la actualidad serían los más sensibles a los movimientos de las bolsas, como fabricantes de software, tecnologías de la información y compañías electrónicas, así como empresas de automóviles.
¿Por qué se encarece el crudo?
Los precios del petróleo tocaban el pasado miércoles el récord histórico de 100 dólares, cifra con la que jugueteó durante los últimos días de la semana. La combinación de varios factores que incluyen la espera de una caída de las reservas estadounidenses, un aumento de la violencia en Nigeria, un dólar que se hunde y una intensa especulación sobre las materias primas hizo que el barril West Texas, de referencia para el mercado estadounidense, llegase a la marca de los 100. En Londres, el precio del Brent del mar del Norte para entrega en febrero batió un nuevo récord el jueves al llegar a 98,50 dólares el barril.
Las tensiones políticas, avivadas desde el asesinato de la ex líder opositora paquistaní Benazir Bhutto, se han vuelto a inflamar el miércoles con un acrecentamiento de la violencia en Nigeria, como señala David Navarro, gestor de renta de Inversis. A todo ello se superponen las previsiones de frío en Estados Unidos. A la vez, la devaluación del dólar contribuye, de forma mecánica, al alza de los precios. Ya que la debilidad del billete verde anima a los productores a vender más caro el petróleo para preservar sus ingresos, mientras que los inversores que utilizan otras divisas asisten a un aumento de su poder adquisitivo, lo cual les incita a comprar más productos vendidos en dólares, como el oro o el petróleo. El entusiasmo actual por las materias primas también ha contribuido, y mucho, a la espiral de ascenso.
¿Hasta dónde puede llegar el precio?
Después de los últimos avances de precios nadie se aventura a pronosticar un precio para el crudo y mucho menos una cifra exacta. “Las reservas de petróleo son cada vez más escasas, lo que conducirá a que los precios sigan aumentando", sostiene Cladia Kemfert, experta en temas energéticos del instituto de estudios económicos alemán DIW, en unas declaraciones que publicó el diario Berliner Zeitung. Kemfert espera que los incrementos que se están produciendo en los últimos días continuarán en las próximas semanas y que a corto plazo el barril de petróleo costará 105 dólares. "En cinco años es probable que el precio del petróleo alcance los 150 dólares; en diez podría alcanzar incluso los 200 dólares", añadió.
El estratega Jefe de Citigroup para España, José Luis Martínez, es más cauteloso en sus predicciones y avisa del “carácter especulativo” del mercado del crudo y de la “situación irracional” que vive en estos momentos el precio del oro negro que imputa a las tensiones geopolíticas que se están desarrollando en los últimos días. Martínez de hecho cree que el precio de equilibrio del petróleo debería estar en torno a los 60-70 dólares y que a la larga “debería corregirse de forma moderada o sino terminará por desplomarse”. El analista de Citigroup afirma que en ningún momento ve el coste del barril por encima de los 150 dólares, si bien alerta de que en las próximas semanas y a expensas de cómo se desarrolle la tensión en Nigeria sí que puede seguir encareciéndose la codiciada materia prima.
Nuria Álvarez, analista de Renta 4 también lo tiene muy claro y cree que la evolución natural del petróleo en las próximas semanas será ligeramente hacia arriba. La analista tampoco se aventura a lanzar un precio de referencia para las próximas semanas si bien alerta de que la banda de precios oscilará en torno a los 100 dólares, ya sea por arriba como por debajo de la mágica cifra de tres dígitos que alarmó el pasado miércoles a todos los mercados.
David Navarro, de Inversis también opina que el precio de referencia del petróleo debería estar en la franja que va desde los 60 a los 70 dólares. El analista recuerda y remarca el carácter especulativo de la materia prima y reconoce que el precio de los 100 dólares puede mantenerse durante las próximas semanas. Incluso apunta que sería probable que alcanzase los 110 dólares. Desde Inversis avisan que esa subida no se mantendrá a lo largo del tiempo ya que en el momento en el que las tensiones geopolíticas comiencen a relajarse y el dólar consiga recuperar posiciones frente al euro, que apuntan hacia finales del primer semestre de 2008, la tendencia natural del crudo sería dirigirse hacia los 70 dólares.
¿Cómo influye en las grandes magnitudes económicas?
Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), cada subida de cinco dólares en el crecimiento del precio del crudo, de forma sostenida, resta tres décimas del PIB mundial. La Agencia Internacional de la Energía calculaba que una subida de 10 dólares por barril en los precios del Brent recortaría el crecimiento medio de los países de la OCDE en un 0,4%, aproximadamente. En el Gobierno español, Pedro Solbes, vicepresidente de Economía, aventuró en 2005 que "un incremento de la cotización de tres dólares restaría dos décimas al crecimiento del PIB y sumaría una décima a la evolución de los precios". Esa repercusión en la evolución de los precios se ve claramente al examinar las cifras del INE relativas a la evolución del IPC. Al analizar las cifras relativas al subgrupo de electricidad, gas y otros combustibles se observa como desde que el barril de Brent superó los 90 dólares en octubre de 2007 este índice se ha incrementado el 1,2% en los siguientes meses, frente a incrementos del 0,1 o del 0,5% que registró en los meses anteriores.
Entre la banca de inversión, la firma estadounidense Goldman Sachs estima que cada subida de 5 dólares en el precio del crudo podría restar un 0,3% en el crecimiento medio de las economías del G7. Según recuerda Han de Jong, estratega de inversión de la gestora holandesa ABN Amro, "en su Perspectiva Económica de diciembre de 1999, la OCDE publicó un cuadro de los efectos de un incremento de 10 dólares en el precio del barril de petróleo. Dijo que la economía estadounidense crecería 0,2 puntos porcentuales menos el primer y segundo año tras una subida y que la inflación crecería 0,4 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente. El precio del crudo subió una media de 15 dólares el barril entre 1998 y el año 2000. El crecimiento del PIB bajó del 4,4% en 1999 al 3,7% en el año 2000 y al 0,8% en 2001. La inflación se aceleró del 1,6% en 1998 al 2,2% en 1999 y el 3,4% en el 2000".