La mayor parte de las inversiones obtiene tipos de interés negativos. La alta tasa de inflación, situada en España en el 4,6%, constituye un lastre insalvable para casi todos las opciones de inversión. Sólo la apuesta por las materias primas es claramente ganadora y también algunos depósitos.
Por el contrario, los bonos del Estado rinden por debajo de la inflación y la mayor parte de las inversiones bursátiles se mueven en terreno negativo. El ladrillo, con el sector en pleno estancamiento, ha dejado de ser rentable.
La inflación armonizada alcanzó en marzo su nivel más alto desde el estreno de este indicador en enero de 1997 al repuntar un 4,6%. Este notable incremento transforma en pérdidas reales la mayor parte de las inversiones. Los fondos de inversión, vehículos de ahorro que invierten en todo tipo de activos son un fiel reflejo de este oscuro panorama. Tan sólo un 6,9% de los fondos que recoge Morningstar obtiene un rendimiento en los últimos doce meses superior a la tasa de inflación. Esta cifra cae al 4,8% en el caso de los fondos registrados por Inverco.
Los fondos que invierten en derivados de materias primas son los que obtienen los rendimientos más jugosos. La media del último año de estos productos alcanza el 21,1%, según Morningstar. Nada extraño. La crisis económica y la extrema debilidad del dólar han consolidado las materias primas como el activo refugio por excelencia. El índice RJ/CRB, que muestra el recorrido de las principales commodities, recoge un repunte del 22,8% en los últimos doce meses.
Otros fondos ligados a las materias primas son los que invierten en compañías cuya labor está relacionada con la extracción y producción de oro. Sin embargo, su excesiva correlación con la renta variable –el activo más castigado por la crisis- aconseja prudencia. Con todo, casi dos tercios de estos fondos superan la tasa de inflación, algunos con suculentas ganancias.
La forma más sencilla de invertir en commodities es mediante contratos de futuros. Existen contratos de futuros, e incluso de minifuturos, que exigen un desembolso menor, sobre materiales preciosos como el oro y el platino, que han tocado máximos históricos en su cotización en los últimos días, así como sobre el petróleo. También sobre los productos agrícolas, que conservan todavía un importante potencial alcista, impulsados por la demanda china y de otros países emergentes. El incremento de la demanda de etanol y biodiesel a causa del desarrollo de las energías alternativas coadyuvarán a elevar su precio en el futuro.
Depósitos antiinflacionistas
La crisis de liquidez ha desencadenado una guerra de depósitos por parte de las entidades financieras, ansiosas por obtener dinero. Sin embargo, las ofertas en su conjunto apenas tocan la elevada tasa de inflación que sufre la economía española. La rentabilidad media estimada de los depósitos de bancos y cajas para este mes rondará el 4,57%, cercano al IPC. Algunas entidades superan esta cifra en sus últimas ofertas: Openbank, el banco on line del Grupo Santander, anunció esta semana que elevaba al 5,25% la rentabilidad de dos de sus depósitos a un año. Además, hay otras ofertas con una rentabilidad superior, si bien los plazos temporales son inferiores. Cuadro con las mejores ofertas de cuentas y depósitos.
La vivienda ya no es una inversión aconsejable
La alta seguridad en la inversión y la continua escalada de precios en los inmuebles hacían de estos activos una apuesta segura. Pero 2007 significó un claro punto de inflexión. Todos los datos asientan esta aseveración. La compraventa de viviendas disminuyó un 27,1% en enero respecto al mismo mes de 2007, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El pasado año, los visados para vivienda nueva ya cayeron un 24,7% respecto al ejercicio precedente, según el Ministerio de Fomento. En el inicio del curso el panorama es más desolador: los visados se desplomaron más de un 50% en enero respecto al mismo mes de 2007, a la cifra más baja desde 2000.
Además, la revalorización de los inmuebles ya no es tan apetitosa como hace unos años. La desaceleración se hizo notar el pasado año, cuando el incremento de precios se acercó a la tasa de inflación. Según datos del Ministerio de Vivienda, los precios de la vivienda apenas subieron un 4,8% en 2007. Los primeros informes sobre precios del presente año hablan de descenso en los precios. El portal inmobiliario Facilisimo.com notificó una caída del 1,66% en el primer trimestre. Más negativa fue la información de Fotocasa. Según este portal, los precios descendieron un 3,1%.
Y los pronósticos son aún peores. El último informe, elaborado por Standard & Poors, predice un descenso del 5% en los precios de los inmuebles para 2008 y 2009. Poco antes, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) vaticinó una caída del 8% para el actual ejercicio.
La renta fija y la bolsa no ofrecen garantías
La renta fija, un teórico refugio ante la crisis de los mercados, tampoco ofrece suficientes garantías. El mercado de bonos corporativos sufre ante la crisis de liquidez y los bonos estatales, que confieren mayor seguridad, ofrecen rentabilidades poco atractivas. En lo referente a los bonos empresariales, el mercado español está sufriendo mucho y firma su peor arranque de ejercicio en 14 años.
En cuanto a la deuda pública española, el único bono con un rendimiento por encima de la actual tasa del IPC es el bono a 30 años que, con un lejano retorno, ofrece un 4,73% de rentabilidad. A diez años, la rentabilidad se sitúa en el 4,27% y a tres, en el 3,94%. Las Letras del Tesoro con vencimiento a un año ofrecen un 3,61% de rentabilidad.
Peor es todavía la rentabilidad que están ofreciendo los fondos de inversión de renta fija. Según Morningstar, a doce meses, los fondos de renta fija de deuda pública en euros apenas repuntan un 1,5% y ninguno de ellos bate la inflación. Los fondos de deuda corporativa sufren aún más: pierden un 3,9% en el último año.
Peor negocio está resultando la inversión en bolsa. El Ibex cede alrededor del 7% y el Eurostoxx en torno al 10% en los últimos doce meses. En general, la renta variable no sólo rinde por debajo de la inflación, sino que registra rendimientos negativos. El mejor rendimiento lo obtienen valores de los mercados emergentes, especialmente provenientes de Asia, como China e India o de Latinoamericana. Sin embargo, aunque en el último año las bolsas de estos países consiguen notables ganancias, el futuro no es especialmente halagüeño a tenor de su desarrollo en el comienzo de año, en el que se mueven en terreno negativo.
Sólo el 9% de los valores españoles gana a la inflación
El inversor bursátil puede hacer buenos negocios haciendo uso del trading en un mercado volátil. También centrándose en sectores defensivos, si bien ninguno ha capeado con suficiencia el temporal de la crisis. En España, algo menos del 9% de las compañías cotizadas vencen a la inflación. La mayor parte de éstas provienen del sector de la energía como Red Eléctrica (11,5%), Gamesa (8,8%), Cepsa (8,7%), Gas Natural (6%) e Iberdrola (5,6%).
El mejor resultado en los últimos doce meses lo ostenta Grifols, compañía de un sector como el farmacéutico considerado refugio, pero que en términos generales está obteniendo un rendimiento inferior al esperado. En cualquier caso, Grifols suma casi un 40% de ganancias en el último año. Muy cerca se sitúa Técnicas Reunidas, que acumula una revalorización del 35%, seguida más lejos por CAF, que sube el 21%.
También destaca el repunte de Telefónica, con un 12%, cabeza visible del sector de las telecomunicaciones, muy del gusto de los analistas. En el Eurostoxx, otra tecnológica como Nokia destaca con una subida superior al 25% y France Telecom, que se acerca al 10%. Las alzas del selectivo europeo están comandadas por Volkswagen, con cerca del 60%, a la que sigue ArcelorMittal con el 29,8%.
En todo caso, todas estas compañías, con la excepción de Volkswagen en Europa y Técnicas Reunidas en España, consiguen números rojos en 2008. La mayoría de expertos apostaban por una subida de la bolsa en el segundo trimestre, que sería del 10% en el conjunto del año para el Ibex. El reciente, aunque modesto rebote de marzo, parece haber animado los mercados. Especuladores de prestigio como George Soros se unen al grupo de casandras que auguran una grave crisis y que vaticinan una vida corta a este rebote, que podría durar entre seis semanas y tres meses.
Otro de los gurús de las finanzas, Warren Buffet, apostaba el mes pasado por alejarse de momento de las inversiones en los mercados de valores al desconfiar de la valoración de las bolsas. La crisis sigue haciendo mella y para el inversor español, la alta inflación resulta un escollo difícilmente superable.