La crisis obliga al Tesoro a emitir un 20% más de la deuda prevista
El Gobierno ha emitido ya 34.672 millones en bonos durante 2008, frente a los 28.800 millones que preveÃa para todo el año. Según los expertos, las perspectivas sobre la economÃa y los Presupuestos del Estado eran demasiado optimistas.
La crisis económica que atraviesa España ha obligado al Tesoro a rebasar las expectativas que se planteó a comienzos del año y a emitir más deuda de la esperada. En lo que va de año, la institución ha colocado bonos y obligaciones (deuda a un plazo de entre cinco y 30 años) por importe de 34.672 millones.
Sin embargo, en la estrategia de financiación anunciada a finales del año pasado por el Tesoro, se estimaron unas emisiones brutas para todo 2008 de 28.800 millones, unos 4.000 millones más que en 2007. Según fuentes del Ministerio de EconomÃa, "se han tenido que emitir más bonos porque los ingresos no están yendo como se esperaba, se tienen que dar más préstamos de lo previsto y, además, en enero de 2009 afrontamos pagos de cupón (de la deuda que vence)".
A lo largo de 2008 se han tenido que revisar a la baja las expectativas de crecimiento para este año y el siguiente, y también está sorprendiendo la evolución que está presentando el ya déficit presupuestario, que en julio se situó en 9.965 millones. Si en los presupuestos del Estado, el Gobierno contemplaba unas tasas de crecimiento de en torno al 3,3% para 2008, ahora se conforma con un 1,6%. "Las perspectivas sobre la economÃa y los presupuestos que se habÃan hecho a comienzos de año han resultado ser demasiado optimistas, y el crecimiento económico se ha reducido significativamente", apunta Andres Klaar, director adjunto del departamento de Financiación Pública Internacional y Soberana de Fitch Ratings.
Entre las recientes emisiones, el Tesoro colocó 3.000 millones en bonos a 15 años la semana pasada, y todavÃa se esperan varias operaciones más para lo que resta de año. El Tesoro todavÃa no ha comunicado sus previsiones para el último trimestre del año, pero en el calendario de su estrategia de financiación se indica que faltarÃan al menos siete emisiones. Frank Gill, director del ráting soberano de Standard & Poor's (S&P), afirma que "el Tesoro está claramente llevando a cabo labores de prefinanciación, para protegerse contra un fuerte deterioro del comportamiento de los presupuestos (tal y como evidencia el pobre dato de julio), y está fabricándose un colchón de liquidez por si el Gobierno ejecuta medidas más agresivas para estimular la economÃa".
En los últimos seis años (el Tesoro sólo facilita datos en su página web desde 2002), nunca habÃa ocurrido este fenómeno. El volumen de bonos emitido en cada uno de los ejercicios siempre habÃa sido inferior a las expectativas anunciadas por el Tesoro. "Es consecuencia de la crisis. Las finanzas públicas en España son estructuralmente sólidas; la economÃa, sin embargo, encara significantes cambios estructurales. En particular, no está claro cómo España va a hacer frente al gran desequilibrio externo que presenta", añade Gill.
El presidente del Gobierno anunció el pasado miércoles en el Congreso que abrirá las puertas del ICO a las inmobiliarias en dificultades, uno de los sectores, junto al constructor, que más preocupa a los expertos. "La elevada dependencia del sector de la construcción para impulsar el PIB ha provocado que España sea particularmente vulnerable a la crisis crediticia", apunta el experto de S&P.
Costes de financiación
Esta mayor necesidad de financiación del Gobierno llega cuando los inversores están exigiendo mayor rentabilidad para comprar la deuda del Estado. De hecho, en julio, el Tesoro tanteó al mercado para intentar colocar la emisión a 15 años y la tuvo que retrasar hasta la semana pasada por los altos precios que pedÃan los inversores. Y es que el Tesoro se está financiando a largo plazo a unos costes mucho más altos que, por ejemplo, Alemania o Francia, paÃses con lo que comparte el máximo ráting AAA, que es sinónimo de la máxima solvencia.
El diferencial de rentabilidad entre el bono español a diez años y el alemán al mismo plazo cerró el viernes cerca de máximos desde la implantación del euro, en 41,60 puntos básicos, mientras que con el francés al mismo plazo, alcanzó los 19,10 puntos básicos (100 puntos básicos equivale a un punto porcentual). "Con un déficit por cuenta corriente que supera el 10% del PIB, el apetito de los inversores extranjeros por los activos españoles será clave para el crecimiento.
Si el apetito se deteriora más de lo previsto, asà como la marcha de la economÃa, existen posibilidades de una fuerte contracción para el 2009", sostiene Gill.
Sin embargo, las agencias se sienten cómodas por ahora con el ráting que tiene el Tesoro. "Está soportado por los bajos niveles de deuda del Gobierno y, probablemente, las sorpresas negativas sobre la economÃa en el corto plazo no afectarán a la calificación", indica Klaar.




