« Setembro 2009 | Inicio | Novembro 2009 »

Outubro 30, 2009

El Ibex pierde en octubre el 2,9% y rompe con medio año de subidas

La Bolsa rubricó un "octubre negro" después de seis meses de subidas. La caída mensual se agrandó hasta el 2,9% en la última sesión, en la que el selectivo se dejó un 2,3% y puso en entredicho el soporte de los 11.400 puntos. Así, el Ibex, que perdió en la semana un 2,7%, se anotó el tercer peor mes del año, con sólo Endesa decantándose del lado de las compras. El barril de petróleo cotizó un 2% por debajo y el dólar subió a 1,472 frente al euro tras unos datos macro de EE UU que no acabaron de convencer.

Mientras que en las mesas de tesorería de algunos bancos de inversión internacionales se comentaba que importantes hedge funds se estaban poniendo cortos en los mercados de renta variable europeos, los inversores parecían demandar, con las ventas generalizadas de acciones, una mayor dosis de optimismo desde el lado macro. Y es que las cifras conocidas en la sesión, aún cumpliendo las estimaciones, mostraron un sesgo más negativo que positivo.

Por ejemplo, los gastos personales en EE UU bajaron un 0,5% en septiembre, tras la subida del 1,4% anterior, pero aquí el efecto del final de las ayudas para la compra de autos es evidente. Si se considera que los ingresos, también en línea con lo esperado, se mantienen planos, esto refleja un aumento de la tasa de ahorro hasta 3,3% desde el 2,8% anterior. No hay que olvidar que varios miembros de la Fed se han mostrado preocupados si la inflación subyacente consolida niveles por debajo del 1,8-2,0%.

Además, los costes laborales han moderado su aumento (1,5% frente al 1,8% previo), con los salarios también con un crecimiento más moderado. Y aunque el índice de confianza consumidora de la Universidad de Michigan fue en octubre de 70,6 (mejor de lo esperado) sigue situándose por debajo del 73,5 de finales de septiembre. Por otro lado, el índice de gerentes de compra de Chicago fue de 54,2 por encima del nivel de 50 que significa expansión.

"El dato de PIB norteamericano me temo que es insuficiente para liderar una nueva subida a corto plazo. Necesitamos más, datos o referencias. Vemos como los bancos centrales poco a poco dejan expirar las medidas de impulso monetario, compra de activos en el mercado, valorando que la recuperación de los últimos meses tiene su propia inercia. Bueno, pues vamos a comprobarlo", comenta José Luis Martínez, estratega de Citi en España.

De momento, el Ibex cerró su tercer peor mes del año, tras los retrocesos de enero y febrero, al dejarse un 2,9%. En último día de octubre, la caída del selectivo alcanzó el 2,3%, hasta los 14.414 puntos, lo que hizo que el selectivo perdiera en la última semana prácticamente todo lo ganado en octubre.

Sólo Endesa se quedó al margen de los descensos, al subir un 0,13%, mientras que Telecinco se hundía un 9,27%. REE y BME, que presentaron resultados, se dejaron un 2,73% y un 0,47%, respectivamente. En cuanto a los grandes, los bancos y Repsol fueron los más castigados: Santander cayó un 3,13% y BBVA, el 2,86%, mientras que Repsol se dejó un 2,36% presionado por el bajón del precio del crudo. Telefónica, por su parte, restó un 0,83% e Iberdrola, el 1,59%.

En el continuo, Española de Zinc y Antena 3 lideraron las ventas, al registrar descensos del 9,63% y del 7,94%, respectivamente. Del lado opuesto, Elecnor subió un 6,42% e Inmobiliaria del Sur, un 6,05%.

En Europa, las caídas también fueron abultadas tras las importantes alzas de ayer. El FTSE bajó el 2,21%, el CAC perdió un 2,86% y el DAX, el 3,10%. El Eurostoxx retrocedió un 2,88%, con Bayer repitiendo precio. El resto de los valores entraron en números rojos, destacando Alcatel-Lucent, que se hundió el 10,61% después de presentar pérdidas trimestrales de 182 millones de eiros.

La correlación de los mercados una vez más se dejó sentir en las divisas y las commodities. El euro cedió cerca de un 0,7% frente al dólar y, al cierre de Madrid, el cruce entre ambas era de 1,472 unidades. El petróleo perdía más del 2% y el Brent cotizaba a 76,17 dólares por barril, mientras que el West Texas se deslizaba hasta 78,05 dólares.
Fuente : Invertia/María Martínez

Outubro 24, 2009

Rutas para rentabilizar su dinero: ¿es realmente el momento de invertir en bolsa?

La crisis inició una fuga de fondos de la bolsa hace dos años. Ahora, el dinero está listo para volver al parqué, sin perder de vista los bonos corporativos.

El dinero sigue buscando su hueco. Dos años después del estallido de la crisis financiera, la liquidez prosigue su camino a la caza del mejor acomodo. En los últimos 24 meses, las preferencias de los inversores han ido mutando de manera paulatina. Pese a que el entorno económico aún es incierto, las expectativas de rentabilidad de los ahorradores y su tolerancia al riesgo han dado un giro con la llegada de las primeras señales de mejora económica y la superación del miedo a un colapso financiero.

El dinero, que masivamente empezó a salir de la bolsa tras el verano de 2007, ha vuelto a aproximarse a la renta variable, como demuestra la subida del 60% que han registrado, de media, los principales índices bursátiles desde los mínimos del pasado mes de marzo. Tras un peregrinaje de más de dos años por distintos activos financieros (depósitos, deuda pública, deuda privada, emisiones de preferentes y bonos convertibles), el dinero fluye de nuevo hacia el parqué.

Este escenario ha dividido a las firmas. Mientras algunos analistas ven en este movimiento el cierre del círculo, otros piensan que aún pasará tiempo antes de que la bolsa vuelva a convertirse en una de las principales opciones de inversión.

Marcelo Casadejús, director de márketing de Ahorro Corporación, es uno de los expertos que creen que la renta variable ya está lista para tomar el relevo.

Destaca su atractivo "con los tipos de interés en mínimos" y subraya que frente al escenario de finales de 2008 y principios de 2009, cuando la liquidez se dirigió hacia los depósitos y fondos de inversión con un perfil muy conservador, los productos de renta variable han empezado a recibir flujos de dinero.

Los fondos de renta variable europeos han registrado entradas netas de 58.000 millones de euros entre abril y agosto de 2009, frente a los 162.000 millones que vieron salir en 2008, según datos de Lipper y Efama.

Arranque de año
Casadejús matiza, en cualquier caso, que el "momento decisivo" se producirá en el arranque de 2010, coincidiendo con la habitual reordenación de carteras. Si entonces "hay un cierto regusto positivo", la preferencia por la renta variable puede consolidarse, ya sea a través de fondos o mediante la inversión directa en bolsa.

En InverSeguros coinciden en situar el precio del dinero como la referencia fundamental. "La bolsa es claramente la mejor opción. Los gestores ya están dando mayor peso a la renta variable", explica Alberto Roldán, director de análisis de la firma.

La última encuesta entre profesionales realizada por Bank of America Merrill Lynch ha mostrado que la distribución de activos está pasando de la liquidez a las acciones, ante el mayor apetito por el riesgo. Las carteras están en sus niveles mínimos de efectivo desde principios de 2004, y un 38% de los gestores ya está sobreponderando la bolsa, frente al 27% de septiembre.

Lucas Monjardín, director de inversiones de Capital at Work, cree que todavía va a seguir fluyendo el dinero hacia los bonos corporativos. Pero también apunta que la inversión en renta variable es muy baja y tenderá a subir de la mano de la mejora de los resultados empresariales. Eso sí, el experto piensa que debe haber una salida de valores como los bancos, las constructoras, tecnológicas e inmobiliarias, hacia sectores más defensivos, como eléctricas, petroleras y farmacéuticas.

Belén González, de BNP Paribas Wealth Management, coincide en que hay más tranquilidad entre los inversores, lo que les ha hecho aumentar su apetito por el riesgo y entrar poco a poco en bolsa. Después de tener carteras con un peso importante en monetarios, la escasa rentabilidad de la renta fija les empuja hacia la bolsa. La experta distingue cuatro argumentos que atraerán al dinero.

1) Valores con altos dividendos, "que ofrecen cierta protección ante elevadas volatilidades en los mercados"; 2) Mercados emergentes, porque tienen un alto potencial de crecimiento. Aunque eso sí, hay fórmulas que permiten proteger buena parte del capital; 3) Materias primas, ya que considera que el recorrido alcista no se ha agotado y 4) Gestión alternativa, porque buscan rentabilidades con independencia de la evolución de los mercados.

Los expertos reconocen, en cualquier caso, que el trasvase a la renta variable se está haciendo con ciertos mecanismos de protección, como stop loss (establecimiento de límites de pérdidas) o cobertura de posiciones con productos derivados. "La realidad [económica] no te permite ser optimista. Pero el ser humano es ambicioso. Existe un pánico comprador [en la bolsa] por el exceso de liquidez provocado por las macroinyecciones de los bancos centrales y la falta de alternativas de inversión. Nadie quiere quedarse fuera de la subida", indica Juan Ramón Caridad, gestor de Atlas Capital.

Monjardín añade, que tras la salida de dinero que sufrieron los fondos de inversión alternativa, ahora muchas firmas están potenciando esta vía. En un momento de mercado complicado como el actual, van a atraer dinero.

La cautela es aún mayor en el caso de Santos Abascal, experto de Auriga Securities. Desde su punto de vista, la renta variable tendrá un peso marginal en la cartera del inversor medio durante los próximos años. "Los tipos van a subir, pero con un crecimiento económico que no genera empleo ni consumo. Las expectativas del ciudadano sobre su renta no van a mejorar", resalta. "El ahorrador está intentando salvar los muebles y defender su patrimonio. Con lo que ha visto en los últimos dos años, no va a tener propensión a arriesgar", concluye Abascal.

Renta fija
Por esta incertidumbre, el gestor de Auriga cree que la renta fija seguirá siendo la principal referencia y mantendrá los adeptos que ha ganado durante la crisis, frente a los depósitos, que no se prevé que recuperen el gancho que tuvieron hasta hace un año.

Las imposiciones bancarias fueron el primer refugio que buscaron los ahorradores cuando la crisis se recrudeció en verano de 2007. El dinero que huyó de la bolsa y los fondos de inversión (el Ibex cayó en 2008 más de un 39%, el peor ejercicio de la historia, y los fondos vieron salir casi 60.000 millones ese ejercicio) se resguardó en este activo. Especialmente tras las garantías de los gobiernos a los depósitos bancarios.

Las necesidades de liquidez de la banca y los mayores tipos de interés (en octubre de 2008 estaban en el 4,25% frente al 1% actual) situaron la rentabilidad media del depósito a dos años a las puertas del 5% a finales del pasado año (ahora está en el 3%). Esto propició que el saldo en depósitos de las familias se disparara en diciembre de 2008 hasta 409.500 millones de euros, frente a los 329.500 millones de un año antes.

La aversión al riesgo y el vuelo a la calidad jugaron igualmente a favor de los bonos gubernamentales en los inicios de la crisis. Especialmente, los títulos con plazos más cortos: las letras, en el caso de la deuda española.

Los pequeños inversores llegaron a controlar el pasado año el 12,48% del saldo vivo de estos bonos frente al 5,66% actual.

Pero precisamente el elevado apetito de los ahorradores por estos activos y el recorte de tipos que el BCE inició en octubre de 2008 hicieron corregir la rentabilidad de la deuda pública, que este año ha cedido el protagonismo a los bonos corporativos. Las emisiones de deuda de empresas han alcanzado niveles récord y sólo en Europa superaron en los primeros nueve meses del ejercicio los 1,035 billones de dólares (0,691 billones de euros).

Los bonos corporativos han vivido su particular boom en 2009 y los expertos coinciden en que seguirán suscitando interés en los próximos meses. "El inversor buscó refugio en un primer momento en la deuda de los gobiernos, que ofrecía un 5%. Cuando su rentabilidad cayó, se movió al crédito (deuda de empresa), que daba entre un 6% y un 7%", indica Caridad. Posteriormente, el interés medio de estos títulos disminuyó hasta el 3,5%, con lo que el dinero volvió a moverse hacia los high yield o bonos basura (con una probabilidad de impago significativa).

�Hasta marzo, había fondos [de high yield] con una rentabilidad del 30%. Ahora que se ha reducido hasta el 6-7%, se está produciendo un flujo hacia emergentes para obtener un plus de rentabilidad�, finaliza Caridad.

Deuda de calidad
Los expertos explican, con todo, que la renta fija de países en desarrollo está reservada para los inversores con mayor perfil de riesgo, por lo que el grueso del dinero seguirá dirigiéndose hacia la deuda con grado de inversión (con un riesgo de impago reducido).

Pese a la caída de las rentabilidades que han sufrido los bonos corporativos de calidad hay firmas de inversión, como Capital at Work, que creen que el dinero va a seguir fluyendo hacia ellos, sobre todo las emisiones a corto plazo (hasta tres años). "Fundamentalmente, bonos de compañías del sector energético, farmacia o telecomunicaciones; empresas que tienen una buena calificación crediticia", detalla, por su parte, Alberto Roldán.

Los inmuebles fueron la inversión estrella hasta el estallido de la crisis subprime e inmobiliaria. Pero los expertos no vislumbran su recuperación a corto plazo y consideran que aún hay riesgo de ver mayores ajustes en los precios de los inmuebles.
Fuente: M.Martínez/C. Rosique /expansion

Emergentes para jugar al reequilibrio de poderes

El mapa económico mundial está en plena ebullición. El reequilibrio de poderes en marcha indica que los países emergentes saldrán fortalecidos de la crisis. Cuentan con una estructura macroeconómica más sólida, mayores tasas de crecimiento esperadas, unos niveles de endeudamiento bajos y poblaciones jóvenes. Dominarán la actividad de la próxima década, por lo que no sorprende encontrar a los emergentes entre las principales apuestas de inversión con países como China, India o Brasil entre los favoritos.

"Los emergentes son la apuesta más clara para los próximos 15 años. El principal motivo es que el mundo desarrollado necesita obtener rentabilidades. Las pensiones irán mermando por el envejecimiento de la población y obtener crecimientos de doble dígito fuera de los emergentes será difícil, pues los elevados déficit traerán aumentos importantes de impuestos y crecimientos débiles durante años", resume Marina Akopian, gestora de Hexam Capital Partners.

Los países desarrollados tienen un camino tortuoso por delante. Los indicios de recuperación son cada vez más patentes, pero el consumo sigue sin tirar y aún queda por digerir el elevado endeudamiento privado acumulado durante años y la deuda pública emitida para salir de la crisis, un freno para que el crecimiento resurja con fuerza pese a la dureza de la recesión.

Las cifras lo dicen todo. Las últimas previsiones del FMI para este año hablan de una caída del PIB de las economías desarrolladas del 3,4% y un crecimiento del 1,7% en los países emergentes. Una brecha que se prevé continúe el próximo ejercicio cuando se espera que los países desarrollados crezcan el 1,3% y los emergentes, un 5,1%.

Así, mientras el mundo desarrollado sale de la recesión renqueante, los emergentes ya empiezan a despuntar. China ha anunciado esta misma semana un crecimiento del 8,9% en el tercer trimestre, al tiempo que puede presumir de un aumento del consumo privado del 17% en el último año.

"En los países emergentes hay un exceso de ahorro de los agentes privados que puede servir para crecer más. Nos enfrentamos a una década con un crecimiento estructural superior y por tanto más oportunidades en todas las áreas", comenta Alberto Spagnolo, director de inversión del área de patrimonio de Merrill Lynch. El creciente peso del G20 es una prueba más del reequilibrio de poderes. No en vano, los países emergentes cuentan con el 80% de la población mundial, disfrutan de unas tasas de crecimiento cinco veces superiores a las de los países desarrollados y acaparan el 62,3% de las reservas en moneda extranjera.

"La clave para los próximos años son sus altas tasas de ahorro y los bajos niveles de endeudamiento. La deuda externa en relación al PIB es del 128% en Alemania, del 104% en EE UU mientras que en China es del 10% en India del 20% y en Rusia está en el 30%", añade Akopian. El repunte de actividad que ya viven algunos países emergentes pone en evidencia su menor dependencia de las economías desarrolladas y la creciente importancia de la demanda interna.

"El motor de crecimiento de las economías emergentes ya no son las exportaciones sino la demanda interna", explica Alan Ayres, gestor de productos del equipo de emergentes de Schroders.

En Europa el consumo representa el 60% del PIB, en EE UU ronda el 70% mientras que en China sólo supone el 37%, lo que implica el enorme potencial económico futuro de los países emergentes si el consumo se equipara al de los países desarrollados. El patrón de las exportaciones, además, también ha cambiado y aunque EE UU sigue siendo el principal socio comercial de muchos emergentes su importancia relativa está cayendo a medida que aumenta el comercio entre unos países emergentes y otros. En 1991 entre el 22% y el 23% de los exportaciones de los emergentes fueron a parar a EE UU mientras que en 2008 esta cifra rondó el 12%. Por otra parte, en este mismo periodo, las exportaciones de países emergentes a China han pasado del 2% al 16%.

Los inversores son conscientes del potencial y una vez que la aversión al riesgo ha remitido el dinero en busca de rentabilidad ha vuelto a entrar con avidez en estos mercados. El índice MSCI Emergentes marcó mínimo en octubre de 2008 y desde entonces recupera un 111% frente al 40% que se ha anotado el índice MSCI World en ese periodo. Un rebote que le ha permitido regresar de nuevo a niveles de agosto de 2008.

"El año pasado estos mercados se comportaron peor en términos relativos porque los inversores vendieron de forma indiscriminada por la falta de liquidez. Mucho se debió a la reducción de riesgos y a las tomas de beneficios más que a un cambio de fundamentales. Ahora se retoma el interés", añade Ayres. La subida del 75% de la Bolsa de Brasil este año o el 86% que acumula el CSI chino empieza a causar cierto vértigo y muchos analistas se preguntan si sigue siendo un buen momento de apostar por este tipo de mercados. "Seguimos viendo valor en los emergentes aunque hay que tener cautela. Es un buen momento para entrar con una visión a largo plazo. Las valoraciones aún están bien en términos históricos", comenta Rubén García, director general de Threadneedle para Iberia.

Los mercados emergentes cotizan a un PER para los próximos 12 meses que oscila entre las 13 y las 14 veces, unas cifras que rondan la media histórica. "Hay que tener en cuenta que el crecimiento de beneficios ha aumentado significativamente y que para los próximos 12 meses se esperan mejoras entre el 25% y el 30%. El potencial en cuanto a crecimiento de resultados es superior. Por lo tanto los mercados no están caros en términos históricos, ni respecto a los resultados esperados ni en relación a los mercados desarrollados", añade Ayres.

Su escasa representación en los índices globales es otro argumento a su favor. "La ponderación de los emergentes en los índices globales aún está por debajo de su PIB. Esto es un arma más porque tienen muy buenos fundamentales", explica Sasha Evers, director general para España y Portugal de BNY Mellon.

La enorme liquidez en busca de rentabilidad que ha puesto los ojos en los emergentes lleva a algunos a mostrarse cautos. "Las autoridades deben tener en cuenta que algunos de los riesgos a medio plazo son la formación de burbujas, aumentos de inflación y la reaparición de déficit por cuenta corriente", explica Stephen King, economista jefe de HSBC.

Brasil, consciente, ya ha tomado cartas en el asunto y desde el martes grava con una tasa del 2% la inversión extranjera en acciones y bonos para frenar las fuertes subidas del mercado y la divisa local. Está por ver su efectividad, puesto que el interés por estos mercados sigue muy vivo. Eso sí, las preferencias regionales varían dependiendo de la casa consultadas y si bien Brasil o China son las apuestas más repetidas Israel, Indonesia o Rusia también tienen adeptos al igual que Corea, Tailandia o Turquía.

Empresas expuestas de países desarrollados
Los mercados emergentes son mucho más volátiles que los desarrollados, como se vio el pasado ejercicio en el punto álgido de la crisis. En épocas de pánico vendedor, inestabilidad o restricciones de liquidez, los emergentes suelen centrar las ventas, una característica que asusta a muchos inversores. Para ellos, la compra de empresas de países desarrollados con exposición a mercados emergentes puede convertirse en una opción interesante para apostar con menos riesgo por la creciente aportación de estas economías al mapa económico mundial.

En las últimas semanas el tirón de Brasil no ha pasado desapercibido en la Bolsa española. La adjudicación de los Juegos Olímpicos de 2016 al país carioca aumentó el protagonsimo de las empresas con más exposición, como Telefónica, Repsol, Santander o Mapfre al recalcar que permiten poner un pie en el mundo emergente. La lista de empresas españolas con negocios en la región va en aumento y otros nombres de peso incluyen también a BBVA, Acciona, ACS, OHL, Abengoa, Elecnor, Endesa, Indra, Prosegur, Amper o CAF.

Pero no sólo las empresas españolas facilitan la exposición al mundo emergente. En Europa hay una gran variedad de compañías cada vez más diversificadas a nivel global. Goldman Sachs ha elaborado recientemente una lista que incluye de empresas con potencial que obtienen más del 40% de su beneficio neto en Brasil, India, China o Rusia.

En esta lista incluyen bancos como HSBC o Standard Chartered; algunas empresas de automoción como Renault o Nokian Renkaat; respresentantes del sector de materias primas como Anglo American, Arcelor, Kazakhmys, Mondi Group, BHP Billiton, Xstrata, o Vendata Rersources; empresas expuestas al sector de construcción o materiales como Holcim, Lafarge o FLSmidth & Co; compañías de alimentación como ABB, Alfa Laval, EADS, Intertek Group, Laird Group, Tognum, Weir Group, Outotec o Vallourec; mientras que muchas otras como BAT, LVMH, Richemont, Philips, Ericsson, Nokia, Tele2 o Telenor también engrosan la lista.

UBS también da algunas ideas para aquellos que quieran apostar por las empresas más expuestas a Asia y entre sus favoritas cita Nokia, Pioneer, Unilever y Ericsson.

Apostar por un índice a través de un ETF
Ganar exposición a los mercados emergentes también es posible a través de un ETF (Exchange Traded Fund en sus siglas en inglés). Este producto, un híbrido entre un fondo y una acción, replica el comportamiento de un índice concreto pero se puede comprar o vender como si fuera un título de renta variable. En España la variedad es amplia y permite al inversor ganar exposición a los emergentes con más tirón con el mismo coste que supondría adquirir cualquier acción del Ibex.

Los ETF permiten al inversor tener una posición diversificada a un coste inferior al de un fondo tradicional puesto que tienen unas comisiones de gestión muy reducidas -rondan el 0,65%- al tratarse de productos de gestión pasiva. Los detractores, eso sí, recuerdan que el inversor también perderá el valor añadido que aporta un gestor. "En los países emergentes tiende a haber más ineficiencias que se convierten en oportunidades de inversión que son más fáciles de explotar con gestores especializados. Cuando hay ineficiencias la gestión activa da calidad", explica Alberto Spagnolo, director de inversión del área de gestión de patrimonio de Merrill Lynch.

Los interesados cuentan con varios productos en España. Lyxor, la sociedad de gestión del grupo Société Générale, comercializa siete ETF sobre mercados emergentes, mientras que BBVA ofrece otros dos. Estos productos permiten apostar por países concretos como China, India, Rusia y Brasil o decantarse por apuestas menos específicas que permitan ganar exposición a Europa del Este (Hungría, República Checa y Polonia) o Latinoamérica e incluso a los emergentes en general a través del ETF que replica el índice MSCI Emergentes.

El universo de ETF es enorme y si la oferta en España no satisface un inversor también puede contratar productos que repliquen, mercados de Taiwan, Malasia, Corea, Turquía o Sudáfrica, entre otros. Eso sí, el inversor deberá pagar el coste que supone el acceso a un mercado extranjero. "En España contratar un ETF puede suponer entre 7 y 8 euros mientras que fuera rondaría entre los 18 y los 20 euros", explica Adriá Juliá, responsable de productos cotizados de SG CIB.

Los mejores este año son el Lyxor ETF Brazil con un rentabilidad del 129% y el Acción Footsie Latibex Brasil con el 113%

La cifra
111% es la subida que acumula el índice MSCI Emergentes desde los mínimos de octubre de 2008.

Diversificar mediante un fondo específico
Los fondos de inversión son la opción más sencilla de ganar exposición a un país o a una región dentro del universo de emergentes. El abanico de opciones es inmenso. Los más atrevidos pueden decantarse por un fondo de renta variable aunque la renta fija también permite jugar esta baza con menos riesgo.

Inversis Banco, firma asesora de fondos de inversión, señala el Julius Baer Multibond Local Emerging Bond, un fondo que invierte en bonos en divisa local y gana el 24,5% en el año, como uno de sus favoritos de renta fija. "Es un primer paso para ganar exposición a mercados emergentes porque la evolución de los bonos va ligada a la evolución de estos países y las Bolsas", explica Daniel Aymerich, de Inversis Banco. La firma independiente Tressis señala el ING (L) Renta Fund Emerging Market Debt (8,4% en el año), un producto que combina deuda emitida moneda local y en divisas de países desarrollados, además del Pictet Funds Global Emerging Debt (2,97%) en divisa local como opciones interesantes. Por otra parte, el fondo Franklin Tempelton Global Bond en euros (16,6%) es otro de los favoritos de Inversis. Un producto que no está clasificado como emergente pero que en el momento actual invierte el 80% en renta fija emergente.

Las ideas para invertir en renta variable de estas firmas asesoras también son numerosas. Dentro del universo de China destacan el Henderson Horizon China (99,5%), un fondo que tiene la peculiaridad de poder tomar posiciones cortas para limitar el riesgo. Para apostar por la región asiática destacan el Franklin Templeton Asian Growth (75%) de Mark Moebius, uno de los pioneros, además del Skandia Pacific Equity (40%) gestionado por State Street.

En cuanto a los fondos que invierten específicamente en Brasil, aconsejan el BNY Mellon Brasil (92%), centrado en las posibilidades de crecimiento del mercado interno vía financieras o inmobiliarias, o el HSBC Brazil Equity (125%), algo más agresivo al primar las materias primas y las eléctrica, mientras que para Latinoamérica en general aconsejan el CAAM Funds Latin America Equities (95,%). Otra idea para aquellos que quieran un exposición más global sería el Robecco Global Emerging Stars (85%).
Fuente: cincodias/Cristina de la Sota

Outubro 23, 2009

El Ibex cierra la semana sin poder conquistar los 12.000

La entusiasta acogida a los resultados de Microsoft, y antes a los de Amazon, dejó a la bolsa española al borde de conquistar, al fin, los 12.000 puntos. En seis de las últimas siete jornadas se ha movido por encima de los 11.900 puntos. La situación se repitió hoy. Pero el pinchazo de última hora desinfló un 0,75% al Ibex. Bankinter, tras la desinversión de Caja Madrid, lideró la corrección.

Un mes después, la bolsa española sigue a las puertas de los 12.000 puntos, y sin poder fructificar su asalto a este nivel. La semana se cerró con un balance positivo, aunque sólo del 0,5%, fruto de tres días de recortes y dos de avances.

El día de hoy adquirió un signo claramente alcista en la apertura. El Ibex marcaba máximos intradía en los 11.960 puntos, y amenazaba la conquista de los 12.000. Las subidas de vértigo, superiores al 20%, que se anotaba Amazon como premio a sus resultados reforzaba entonces el optimismo bursátil.

La confianza se fue diluyendo durante la mañana a raíz de la publicación de un repunte inferior al esperado en el índice IFO de confianza empresarial en Alemania y, en especial, el inesperado retraso en la salida de la recesión de la economía de Reino Unido.

Los resultados de Microsoft (+8%) dieron un nuevo impulso a la renta variable, hasta que la recogida de beneficios fue cobrando fuerza en los mercados, al término de una semana que ha roto barreras como el 1,50 del euro frente al dólar y los 80 dólares en el precio del petróleo.

A media sesión, sólo el Nasdaq, gracias a Microsoft y Amazon, hacían frente a los números rojos en Wall Street. En el Dow Jones y el S&P 500 los descensos rondaban el 0,7%. La Bolsa de Nueva York presenta las valoraciones (en relación a sus resultados) más 'caras' en los últimos cinco años, después de que el Dow Jones haya superado por primera vez en el año la barrera de los 10.000 puntos.

En Europa, y sin perder la vista la amenaza de un euro por encima de los 1,50 dólares, el índice Eurostoxx50 corrigió al cierre de hoy un 0,56%. El Dax alemán se dejó un 0,4%, y un 0,3% el Cac francés. En Londres, el Ftse británico se desmarcó al alza, con un avance del 0,68%, impulsado por financieras y mineras, y a pesar del freno de las telecos (-3,2% en BT y -1,4% en Vodafone).

El Ibex sufrió hoy en mayor medida que el resto de plazas europeas. Al término de la jornada cedió un 0,75%, hasta los 11.739,80 puntos. Durante la sesión no sólo llegó a superar los máximos anuales. También se quedó a menos de 40 puntos de los 12.000.

La bolsa española contó hoy con el lastre de Bankinter. Los inversores imitaron a Caja Madrid a la hora de hacer caja en uno de los bancos que mejor ha resistido en bolsa los efectos de la crisis. La colocación de un 2,9% del capital entre inversores institucionales se ejecutó a 7,72 euros, con un descuento cercano al 4%, y al cierre, las acciones de Bankinter se quedaron por debajo de este precio, en 7,62 euros, con un pinchazo del 5,1%.

Pesos pesados como Santander (-1,17%), Telefónica (-0,68%) e Iberdrola (-1,3%) contribuyeron al nuevo paso atrás de la bolsa española. Entre los valores con mayor ponderación sólo BBVA aguantó al alza, con una revalorización del 0,48%: Los analistas de Deutsche Bank han otorgado todavía un potencial alcista del 28% a la entidad, hasta los 16 euros.
Fuente: expansion

Outubro 9, 2009

Bernanke empaña la jornada, pero el Ibex gana el 3,68% semanal

El mensaje del presidente de la Reserva Federal de EE UU (Fed) borró de un plumazo el optimismo lanzado por su homólogo europeo en materia de tipos unas horas antes. Ben Bernanke insinuó subidas del precio del dinero cuando las perspectivas económicas mejoren y los inversores aprovecharon sus palabras para recoger beneficios. El Ibex bajó hoy un 0,68% hasta los 11.743 puntos, aunque en la semana ganó el 3,68%. Wall Street se desmarcaba de Europa gracias a las tecnológicas. El euro y Brent cerraron en rojo.

El rojo fue ineludible para la mayoría de las bolsas europeas tras la disposición de Ben Bernanke a elevar el precio del dinero cuando la econonomía de EE UU mejore. El FTSE de Londres fue el único índice que remontó el 0,14%; el CAC de París bajó el 0,19% y DAX germano, plano. Estas declaraciones permitieron la apreciación del dólar y el euro restó el 0,52% hasta los 1,4715 dólares.

Por su parte, el Eurostoxx 50 se dejó el 0,19%. Unilever lograba escapar al pesimismo tras convertirse en el mayor comprador de té africano (+2,28%). Mientras que Vivendi era el peor valor del índice (-1,47%) después de que un ex empleado testificara en contra de la compañía y acusando a su CEO de ocultar datos sobre la operadora.

Wall Street, que comenzó con leves pérdidas, se desmarcaba del rojo europeo gracias al sector tecnológico. Así, IBM lideraba los avances en el Dow Jones con un ascenso del 2%, HP, el 1,7%; o Cisco Systems, con el 1,27%. Las buenas recomendaciones publicadas instaron las compras dentro del sector. También contribuyó el buen dato de déficit comercial en EE UU. La balanza comercial del país redujo en agosto su déficit hasta 30.700 millones de dólares.

En el mercado español, el Ibex 35 se dejó hoy un 0,6% hasta los 11.743 puntos. OHL acaparó las compras con un repunte del 2,92%. Desde Renta 4 recomiendan comprar acciones de la constructora con cierres por encima de los 20 euros. "La ruptura en cierres de la zona de 20 euros técnicamente le favorece para buscar niveles de resistencia más elevados, dando continuidad al canal alcista que desde marzo le acompaña", dicen desde esta firma. Hoy los títulos de la firma que preside Villar Mir acabaron en los 20,765 euros.

También, REE se colocó en la parte alta de las ganancias con un ascenso del 1,3%. Después de celebrar de su Día del Inversor, los expertos de Renta 4 recalcan que hay valor en el medio plazo. "Tras eliminarse la incertidumbre sobre su plan de capex, REE debería seguir viéndose favorecida por el carácter regulado de sus ingresos y crecimiento de doble dígito en BPA y DPA, avalado por la necesidad de fuertes inversiones en infraestructuras de electricidad y un marco regulatorio estable y atractivo".

Otra compañía que celebró su Día del Inversor fue Telefónica. La operadora sorprendió al mercado al elevar su dividendo un 22% hasta los 1,4 euros para 2010. Sin embargo, tras brillar en la apertura, los títulos de la firma de telecomunicaciones acabaron con un descenso del 0,18%. El resto de blue chips finiquitaron la sesión a la baja: Banco Santander restó el 0,72%; Repsol, el 0,65%; BBVA, el 0,53% e Iberdrola, el 1,36%.

Gamesa se desplomó un 6,73% por la incertidumbre levantada con el cambio regulatorio en el sector de las renovables y por el relevo en su cúpula directiva anunciado ayer.

En cuanto al crudo, el futuro del barril de Brent cedió el 0,34% hasta los 69,53 dólares y el del West Texas, el 0,52% hasta los 71,33 dólares.
Fuente : Invertia / Estefanía Fonseca

Outubro 6, 2009

El Ibex se adelanta a la temporada de resultados y recupera un 4,3% en dos sesiones

La euforia se ha apoderado de los inversores por segundo día consecutivo. Y es que tras revalorizarse un 2% ayer, el Ibex 35 ha despedido la jornada con un repunte del 2,25% con la mirada puesta en el pistoletazo de salida de la temporada de resultados que se estrena mañana.

La ausencia de indicadores macroeconómicos ha dado un respiro a las Bolsas que ya están pendientes de la temporada de presentaciones de resultados que comienza mañana en España con Banesto y en EE UU, el jueves, con Alcoa. En un clima de optimismo y euforia, el Ibex 35 ha recuperado un 2,25% y se ha colocado a un paso de marcar un nuevo máximo en el año al superar ampliamente los 11.800 puntos.

Los inversores desayunaban hoy con la subida de los tipos de interés en Australia y parece que no va a ser algo puntual, sino que constituye un cambio de sentido en la orientación de la política monetaria. Los expertos de Bankinter creen que el Banco de Corea, que se reúne el día 9, podría ser el próximo en realizar un movimiento similar. "Aunque en Europa, Trichet dejaba entrever ayer que el BCE no va a subir tipos de momento porque los niveles de inflación son bajos, parece que tanto Australia como Corea son dos ejemplos de que en el medio plazo el camino a seguir por el resto de economías desarrolladas podría ser el mismo". De momento,los analistas no esperan cambios en la reunión de la autoridad monetaria de la zona euro el próximo jueves.

Esta es una de las citas más importantes de la semana pero antes se empezarán a conocer los primeros resultados empresariales ya que mañana da comienzo la temporada de publicación de resultados. A la espera de que la temporada de resultados sea mejor que la del segundo trimestre, el Dax alemán ha subido hoy un 2,6%. París y Londres encajaban también ganancias superiores al 2%.

En el parqués español, Mapfre se ha colocado en la parte alta de la clasificación con un repunte del 6,44%. El mercado ha visto con buenos ojos el acuerdo alcanzado con el Banco Do Brasil. Mapfre y Banco Do Brasil, la principal entidad financiera del país, han firmado un acuerdo de intenciones para negociar una alianza estratégica orientada al desarrollo conjunto del negocio asegurador en el mercado brasileño.

Las constructoras y los bancos han acompañado a Mapfre en los mejores puestos del día. OHL ha recuperado un 5,9% mientras que Santander y BBVA han registrado avances superiores al 3% cada uno. El banco que preside Francisco González ha anunciado hoy que va a canjear participaciones preferentes por 1.500 millones de euros como medida para fortalecer su capital.

Telefónica ha conseguido subir un 1%. Sin embargo, ha sido uno de los valores menos alcistas de esta jornada de alegría compradora a pesar de que JPMorgan y Oddo Securities han elevado su precio objetivo para la operadora.

BME ha sido el único valor de los 35 del Ibex que ha despedido la jornada en negativo. La gestora de las Bolsas españolas ha perdido un 0,37%. Cheuvreaux ha rebajado la recomendación que tiene para BME a 'sobreponderar' desde 'lista de valores favoritos'.

En el mercado de divisas, el euro sube y se cambia a 1,4750 frente a 1,4629 ayer. El Banco Central Europeo (BCE) fijó hoy el cambio oficial del euro en 1,4722 dólares. También ha sido una buena sesión para el petróleo que ha rondado los 70 dólares por barril a lo largo de la jornada.
Fuewnte: Virginia Gómez /cincodias

Outubro 2, 2009

LA SOMBRA DE UN OCTUBRE NEGRO PLANEA EN LA BOLSA Y EL IBEX PIERDE UN 2,72% SEMANAL

Los datos de paro en EE UU volvieron a poner en tela de juicio la solidez, la velocidad y la intensidad de la recuperación, y la renta variable acusó el golpe. El Ibex cayó un 1,66% y regresó a los 11.300 puntos, en lo que algunos ya empiezan a ver como un nuevo "octubre negro". En los dos primeros días del mes, el selectivo perdió 317 puntos y su descenso semanal se amplió al 2,72%. Sólo FCC, Indra y OHL se salvaron de las ventas. Por lo demás, euro al alza y petróleo a la baja.

La realidad parece empeñada en provocar una corrección en las Bolsas en toda regla. Si ayer las peticiones semanales de subsidios de desempleo en EE UU encendieron las alarmas, hoy el dato de empleo no agrícola confirmó los peores temores sobre la debilidad de la recuperación económica. La cifra fue de 263.000 nuevos parados en septiembre, muy por encima de las previsiones, y dejó la tasa de paro en el 9,8%, la más alta en 26 años. Además, supuso que EE UU encadenara 21 meses consecutivos de pérdidas de empleos. En este país, los pedidos de fábrica (-0,8%) contribuyeron a ensombrecer aún más el horizonte.

Nada más conocerse estos datos, las bolsas acentuaron la corrección que venían mostrando durante toda la jornada -Madrid llegó a bajar más de un 2%- aunque los ajustes de última hora redujeron las pérdidas del Ibex al 1,66%. De este modo, el selectivo perdió en la semana un 2,72% y cerró en 11.343 puntos, con sólo tres valores en verde: FCC (+1,91%), Indra (+0,24%) y OHL (+0,19%). El mayor descenso fue para Técnicas Reunidas, que restó un 5,44%.

Ninguno de los grandes valores cerró al alza. Los que más sufrieron las ventas fueron Santander y BBVA, que cedieron un 2,66% y un 2,37%, respectivamente. Telefónica se dejó el 0,75%; Iberdrola, el 1,6%, y Repsol, el 1,18%. La petrolera fue objeto de una mejora de recomendación por parte de JP Morgan, que pasó de infraponderar a neutral.

En el continuo, la peor parte se la llevaron Sol Meliá (-6,63%) y Natraceutical (-5,62%), que recogió la ganancias del día anterior. Nicolás Correa y Sniace les salieron al paso, con descensos superiores al 5%. Realia concentró las compras y ganó un 5,17%, seguida por Sotogrande y Tudor, que avanzaron más del 3%, en una sesión en la que el volumen de negocio también subió: se negociaron 5.192 millones de euros.

En Europa los descensos también sobrepasaron el 1%. El CAC bajó un 1,90%, el DAX restó el 1,47% y el FTSE, el 1,09%. El Eurostoxx acabó con una pérdida del 1,68%, con ING (-5,6%) protagonizando las realizaciones de beneficios. En la parte alta del selectivo europeo se instalaron Fortis (+1%), Munich Re (+0,47%) y Volkswagen (+0,13%).

En cuanto al petróleo, también fuertes descensos, superiores al 2%. Así, el Brent cotizó a 67,42 dólares por barril y el West Texas a 69,28 dólares. El euro subió hasta un cruce de 1,46 frente al billete verde. Hoy UBS mantuvo su pronóstico de un cambio del euro en 1,35 dólares a tres meses vista, mientras que Deutsche Bank revisó sus estimaciones sobre dólar para el año 2010 a 1,4 dólares por euro, frente a los 1,15 dólares estimados inicialmente.
Fuente: María Martínez/invertia