« Outubro 2009 | Inicio | Decembro 2009 »

Novembro 20, 2009

El Ibex restó un 1,24% semanal tras tocar máximos

La presión vendedora se impuso en la sesión de hoy después de que el presidente del BCE señalase que es demasiado pronto para decir que la crisis ha terminado. Estos comentarios enfriaron el tibio rebote de la apertura y el Ibex 35 bajó un 1% hasta los 11.719 puntos, en una jornada de vencimientos. Además, el selectivo restó un 1,24% en la semana que conquistó los 12.000. Euro y Brent se movían en rojo.

La rotundidad del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet al señalar que es demasiado pronto para afirmar que la crisis ha terminado, condenó al rojo a la renta variable de la región en una sesión de pobres referencias macro.

El mandatario reseñó en su discurso que las medidas de estímulo lanzadas por la autoridad pueden llegar a generar dependencia en el sistema, por lo instó a retirarlas paulatinamente a medida que la economía mejore.

Otras citas de la sesión fueron los datos de precios al productor en Alemania durante el mes de octubre que crecieron algo menos de lo estimado. Así, el FTSE de Londres restaba el 0,28%, el CAC de París, el 0,82% y el DAX germano, el 0,7%.

Las palabras de Trichet calaron hondo en las cotizaciones de la banca. Financieras como ING (-3%); Société (-2,73%), Deutsche Bank (-2,71%) o Credit Agricole (-2,36%) acapararon las mayores pérdidas. El comportamiento de Fortis distó mucho de sus homólogos gracias a una buena recomendación. La entidad lideraba las compras con un repunte superior al 2%.

En el Ibex 35, Endesa fue el valor más deseado por los inversores con un repunte del 1,6%. Otra utility ocupó las mayores subidas. Enagás se anotó un 1,43% después de elevar sus previsiones de demanda de gas en España para el mes de diciembre. En el lado negativo, OHL retrocedió 3,34%, Gamesa, el 2,8% y Banco Popular, el 1,84%.

Entre los grandes valores, Banco Santander cayó más de un 1,5%; BBVA, el 1,36%; Telefónica, el 1,34%; Repsol, el 0,84% e Iberdrola, el 0,47%. Fuera de este mercado, Cie Automotive bajó un 3,86%, mientras que Sotogrande sumó un 9,4%.

Por su parte, los indicadores en Wall Street conservaban las pérdidas de la apertura, lastrados una vez sesión más, por el mal comportamiento de las tecnológicas.

Los resultados de Dell (-9%), presentados al cierre y peores de lo previsto, volvieron a caldear los ánimos dentro del sector después de que ayer Bank of America-Merrill Lynch recortasen las recomendaciones de Intel o Texas Instruments.

En la recta final de la sesión, el euro retrocedía en torno al 0,5% hasta los 1,4852 dólares. En las materias primas, el futuro de barril de Brent perdía un 1,26% hasta los 76,67 dólares y el del West Texas cedía el 1,55% hasta los 76,26 dólares.
Fuente : Invertia / Estefanía Fonseca

Novembro 13, 2009

El Ibex cierra su cuarta sesión atascado al borde de máximos

La subida del 2% del lunes ha salvado la semana. Las cuatro jornadas restantes redujeron al mínimo los cambios, con la bolsa española atascada en todo momento justo al borde de los máximos anuales de finales de septiembre. Desde entonces ha cerrado 13 veces por encima de 11.800 puntos, sin poder superar su tope del año. La atonía limitó hoy el repunte del Ibex al 0,27%, hasta los 11.867 puntos, con una revalorización del 2,4% en la semana.

La avalancha de resultados empresariales y la convulsión alrededor de Iberia no han podido aportar el empuje suficiente como para romper los máximos anuales de la bolsa española.

El Ibex sólo pudo sumar hoy otro 0,27%, hasta los 11.867 puntos, a un paso de los 11.891 puntos del pasado 28 de septiembre. En mes y medio apenas se ha movido de estos niveles. En 13 jornadas el cierre se ha situado por encima de los 11.800, pero sin lograr superar su tope anual, y menos aún los 12.000.

La revalorización del 2,04% ha permitido maquillar la semana, con un saldo positivo del 2,4%. En la de hoy, los principales impulsos procedieron del dúo Ferrovial-Cintra (+3% y +2%, respectivamente), después del anuncio de BAA de ampliar capital en sus aeropuertos londinenses.

La reacción de valores como Grifols, los avances del 0,6% de Santander y BBVA, y del 0,16% en Telefónica consolidaron el leve repunte de hoy en el Ibex. A diferencia de las sesiones precedentes, la bolsa española no pudo contar con la contribución alcista de Iberia. La aerolínea frenó su vuelo con una corrección del 3,1%, después de confirmarse a última hora de ayer la fusión con British y de publicar resultados esta mañana.

La jornada en Europa también transcurrió en un clima de tranquilidad. Los datos macro confirmaron la salida de la recesión en la eurozona, si bien el crecimiento del 0,4% del PIB en el tercer trimestre se quedó por debajo del esperado. Del lado empresarial, entidades financieras 'rescatadas' durante la crisis como KBC, Natixis y Dexia recibieron con desgiual suerte en bolsa el regreso a los beneficios, también en el tercer trimestre.

El índice Eurostoxx50 concluyó con una subida del 0,21%, con Volkswagen repitiendo entre los valores más penalizados. El Dax alemán y el Ftse británico compartieron subidas del 0,4%, mientras que el Cac francés se dejó un mínimo 0,1%.

En Wall Street, a media sesión, el índice S&PP 500 se mantenía en zona de máximos de 13 meses, con un avance adicional del 0,6%. La mayor subida en diez años del déficit comercial incluía un renovado despertar de las importaciones. Resultados de empresas minoristas como Abercrombie apoyaron también la esperanza de un repunte del consumo.

El euro retomaba los avances, del 0,4%, justo por encima de los 1,49 dólares. El petróleo, pese a todo, seguía estancado alrededor de los 76 dólares, mientras que el oro rebotaba hasta los 1.114 dólares y volvía a acercarse a sus máximos históricos.
Fuente: expansion

Novembro 8, 2009

Ganar dinero en renta fija se complica con tipos al alza

Ganar dinero en renta fija se complica. La Reserva Federal, el BCE y el Banco de Inglaterra han dejado muy claro esta semana que los tipos de interés no se mantendrán bajos de manera indefinida.

El tono de sus mensajes sigue siendo conciliador pero ya empiezan a preparar al mercado para la retirada de liquidez que se avecina. Primero reducirán las medidas extraordinarias adoptadas para paliar la crisis, un curso de acción que llevará a su supresión gradual y desembocará en lo inevitable: la subida del precio del dinero. El mercado espera que los primeros movimientos se produzcan el próximo verano por lo que aún hay unos meses por delante de tipos estables. Con estas expectativas los inversores que quieran obtener ganancias en renta fija lo tienen cada vez más difícil pero los expertos aún sugieren algunas ideas.

La renta fija se llama así porque el pago del cupón es siempre lamisma cantidad hasta el vencimiento. Pero el precio cotiza en el mercado y varía en función de los tipos de interés. Cuando suben, el precio baja y a la inversa. Se puede comprar y vender el bono en el mercado antes de vencimiento y obtener ganancias adicionales o minusvalías.

Apostar por los tramos de muy corta duración, activos de menos de tres meses, es probablemente una de las recomendaciones más escuchadas para los inversores de perfil más conservador. Es una manera de preservar el capital al tiempo que puede aportar algo de rentabilidad puesto que una primera subida de tipos provocará que los activos sin riesgo pasen de ofrecer rentabilidades nimias, inferiores 0,4% para activos a un mes, a ofrecer algo más.

El tramo de dos años es probablemente el que más discusión genera. El bono de EE UU a este plazo da una rentabilidad del 0,85% en el momento actual, prácticamente la misma que hace seis meses debido a que el mercado aún no ha incorporado la expectativa de un repunte de tipos gracias a los mensajes de los bancos centrales. Las subidas de tipos de interés provocan caídas en los precios de los bonos y muchos expertos con dudas sobre la recuperación económica prefieren evitar los tramos demás larga duración donde el mercado ya ha incorporado expectativas de inflación en los últimos meses. En el momento actual la curva de tipos está muy positiva. En concreto, la diferencia entre el rendimiento a dos y a 10 años está en máximos en EE UU. En otras palabras, el bono a dos años en EE UU renta el 0,82% mientras que el 10 años está en el 3,5%. Los expertos que temen que los tipos a largo sigan repuntando prefieren evitar este tramo, hasta que se confirme el alza de tipos.

"El escenario actual es de crecimiento anémico y eso no genera inflación. El mecanismo de transmisión básica no funciona. Los préstamos bancarios no llegan a la economía real en España, Europa y EE UU por lo que no hay demanda. La inflación tardará.Hasta 2010 los tipos van a estar estables. Jugaríamos en el tramo de dos o tres años porque vemos menos riesgo que en los plazos largos", explica José Carmona, de Inverseguros. "Los bonos de duraciones cortas ofrecen algo de protección contra un repunte de las rentabilidades aunque todavía tienen riesgo de ofrecer rendimientos negativos", resume Luke Hickmore, director de inversión, economía y bonos internacionales de SWIP. Muchos otros expertos, no obstante, utilizando argumentos similares siguen viendo valor en los plazos de más larga duración puesto que apuestan por un escenario de tipos muy bajos y crecimiento prácticamente nulo durante un tiempo considerable. "Aconsejaría deuda a largo plazo. La inflación no la veo por ningún lado y las subidas de tipos tampoco. En caso de que se produzcan sufrirán más los tramos cortos y confirmaría lo que el largo plazo ya descuenta", explica Alfonso de Urtubay, director de renta fija del área euro.

Cada firma de análisis maneja una opinión y la división del mercado es un reflejo de las incertidumbres que genera el panorama económico. "Las subidas de tipos de interés aún no se han materializado. En el último trimestre la rentabilidad de los bonos gubernamentales ha caído ligeramente (los precios han subido) debido a las compras de bancos comerciales. En el entorno actual hay riesgo de que suban más las rentabilidades y lo veríamos como una oportunidad de inversión.", explica Rose Ouahba, gestora de renta fija de Carmignac.

Las emisiones masivas de dinero de los Estados para financiar la crisis es otro motivo de cautela con la deuda. "Pensamos que la deuda gubernamental está cara debido a los paquetes de estímulo aprobados por todo el globo", añade Hickmore. Otros, no obstante, recuerdan que el precio de la deuda pública ha ido a la baja en lo que va de año, por lo que descartan cualquier tipo de burbuja.

La división entre los expertos es clara y aquéllos que vaticinan un 2010 muy volátil no descartan que la deuda estatal de largo plazo se convierta en refugio de los inversores. Una apuesta que favorecería especialmente a este tipo de activo si las subidas de tipos de interés finalmente se retrasan más allá de la segunda mitad del próximo ejercicio.

Los bancos centrales se enfrentan a un reto enorme. Deben gestionar las expectativas de inflación para evitar burbujas pero sin truncar la incipiente recuperación económica. Y precisamente posibles errores en ese tipo de gestión son otros factores que muchos analistas también tienen en cuenta. "El mercado descuenta dos subidas de tipos de interés en Europa el próximo ejercicio, dos en EstadosUnidos, cinco en Australia y ninguna en el Reino Unido. Creemos que la presión de los mercados y la subida de precios de los activos forzarán a los bancos centrales a subir los tipos de interés en el segundo trimestre, antes de lo que espera el consenso. Una subida de tipos prematura será un error y resultará en una contracción acelerada a nivel global que provocará una caída del crecimiento a finales de 2010. Vamos a ver más volatilidad el próximo ejercicio y los bonos del gobierno se comportarán bien", asegura Stuart Thomson, economista jefe de Ignis Asset Management.

A la hora de dar ideas de inversión más allá de la deuda de los gobiernos, aquellos que apuestan por una recuperación económica lenta en los países desarrollados todavía encuentran valor en la renta fija empresarial. Consideran que, a pesar del importante recorrido al alza, continuará beneficiándose del repunte de actividad. Eso sí, lamayoría advierte que las ganancias obtenidas este año serán difíciles de igualar puesto que las oportunidades que generaron las enormes distorsiones de precios generadas tras la quiebra de Lehman son cosa del pasado. "El dinero fácil se ha acabado. Los diferenciales han regresado a los niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers", comenta Juan Ramón Caridad, de Atlas Capital. Y es que, por poner un ejemplo, el diferencial al que cotizaban emisiones de bonos con calificación BBB ha pasado del entorno de 800 puntos básicos a los 225, lo que reduce significativamente el potencial de ganancia a partir de ahora. "Los valoraciones aún están en precio y en un entorno de recuperación aún hay recorrido para los spreads de los bonos empresariales", comenta Stefan Isaacs, gestor de renta de M&G.

La deuda emergente es otra de las opciones más repetidas entre los expertos. "Países como Brasil, con cuentas públicas saneadas y que no han tenido que emitir deuda de forma masiva, tienen deuda pública atractiva", explica Beatriz Tejero, analista del grupo Banco Sabadell. "Si las cosas se complican los gobiernos del G-20 tendrán un nivel de endeudamiento medio del 150% del PIB mientras que las economías emergentes apenas superarán el 40%. Los diferenciales de crédito tendrán que recoger esta realidad", añade Caridad. "La renta fija emergente es la única categoría que aconsejaríamos. Los niveles de spread en este segmento aún no han corregido y es una manera menos volátil que la Bolsa de ganar exposición a estos mercados", comenta Marian Fernández, directora de estrategia de Inversis Banco. Eso sí, también hay muchos expertos que desaconsejan esta opción. "La deuda de países emergentes es muy volátil y en términos de valoración la veo cara", añade Alfonso de Urtubay.

Las opciones escasean pero mientras los precios sigan sin dar sustos rentabilidades bajas de la renta fija quizá no sean tan mala opción para algunos.

CINCO DÍAS DE INVERSIÓN
La seguridad de la deuda gubernamental

La renta fija ofrece ventajas a largo plazo como una menor volatilidad, un flujo de ingresos recurrentes y diversificación en una cartera. Estos activos generalmente suelen tener un buen comportamiento cuando el crecimiento es débil, hay deflación o los inversores buscan un lugar donde resguardar sus inversiones en tiempos de máxima tensión en los mercados. Aquellos que apuesten por una situación de deflación tienen una opción en los bonos a 10 años. El bono alemán, por ejemplo, ofrece un rendimiento del 3,36% en el momento actual. "Paga un 3,36% pero es un tipo real del 5,5% teniendo en cuenta la inflación", explica Alfonso de Urtubay, de Barclays Wealth.

Renta fija empresarial selecta

La deuda empresarial se ha convertido en el activo estrella de este ejercicio. Los atractivos rendimientos que ofrecía a principios de año y el elevado diferencial respecto a la deuda empresarial disparó la demanda. En los últimos meses los spreads se han estrechado considerablemente. Muchos analistas ya no ven valor en este activo aunque otros consideran que aún se pueden encontrar oportunidades si se seleccionan empresas de calidad. Los bonos de alto rendimiento suscitan todavía más cautela puesto que si los bonos con calificación de grado de inversión han repuntado alrededor del 15% este año aquellos de alto rendimiento han remontado el 75%.

Exposición a deuda de países emergentes

Los inversores dispuestos a asumir algo más de riesgo tienen una opción en la renta fija de países emergentes. Atlas Capital, por ejemplo, muestra preferencia por los países con tipos de interés reales positivos, con influencia en la calidad de vida de los países desarrollados y exportadores de materias primas. Sus principales riesgos son la escasa liquidez y la volatilidad, un motivo que lleva a muchos expertos a desaconsejar esta alternativa. Otros, sin embargo, consideran que es una forma de apostar por el reequilibrio de poderes que se avecina a nivel económico mundial pero con menos riesgo que invirtiendo directamente renta variable.

Flotantes para ganar con los tipos de interés

Los bonos flotantes empiezan a ganar adeptos. Son bonos que están ligados al tipo de interés a corto plazo por lo que se comportan bien en movimientos al alza de tipos siempre que no sean muy bruscos. Pagan el euríbor o líbor a un plazo corto, digamos tres meses, más un diferencial. Por tanto permite al inversor estar protegido frente a las subidas de tipos de interés, al tiempo que asume también riesgo crediticio. Si los spreads se estrechan o los tipos suben el inversor gana. El problema que tienen es que se trata de un producto poco líquido y son interesantes si el mercado de crédito sigue normalizándose por lo que ante cualquier susto resultaría aconsejable vender.

Bonos para apostar por la inflación

Los bonos ligados a la inflación son otra recomendación que empieza a escucharse en algunas casas de análisis. El inversor que apueste por estos activos recibe un cupón fijo y además lo que haga la inflación durante la vida del bono. Si un bono a 10 años del Estado renta el 4% el bono ligado a la inflación pagará menos, digamos un 2%, y el inversor ganará si la inflación resulta superior a ese 2%. Algunos fondos de la industria permiten invertir en estos activos y algunos de los más sofisticados también cubren el riesgo de tipo de interés puesto que en un entorno de subidas del precio del dinero el tipo de interés real que recibe un inversor puede mermarse significativamente
Fuente: Cristina de la Sota /cincodias

Novembro 6, 2009

El Ibex logra salvar la jornada y la semana con subidas

Las dudas siguen presentes en los mercados. La mayor tasa de paro en EEUU en 26 años las reactivó, desatando una oleada bajista en las bolsas. Los inversores acabaron asimilando estas cifras desalentadoras, para cerrar la jornada con cambios mínimos. El Ibex, en una segunda mitad de sesión frenética, salvó la jornada (+0,27%) y la semana (+1,4%) con avances, después de alcanzar el pasado martes mínimos de dos meses.

La última mitad de la semana, y de la sesión, han suavizado las alertas que por momentos habían aflorado en los mercados. La corrección cobró fuerza el pasado martes, cuando el Ibex tocó sus cotas más bajas de los dos últimos meses, 11.242,40 puntos. Desde entonces, y aunque con algún que otro sobresalto, los avances han vuelto a imponerse.

Esta remontada se vio seriamente amenazada a raíz de la publicación de la referencia clave de la jornada de hoy. La economía estadounidense destruía en octubre otros 190.000 empleos, más de lo esperado, y la tasa de paro se aceleraba por sorpresa al 10,2%, sus cotas más altas desde el año 1983.

Una vez conocidas estas cifras, en apenas 15 minutos el Ibex pasó de cotizar con subidas del 0,6% a hacerlo con descensos superiores al 1%. La reacción fue igual de contundente en el conjunto de los mercados. Entre otras consecuencias, provocó que el oro alcanzase por primera vez en la historia los 1.100 dólares. Previamente, durante la mañana, el euribor a seis meses rompió otra barrera, la del 1% (0,997%), un día después del BCE.

La Bolsa de Nueva York logró digerir las desalentadoras cifras de empleo, sin perder de vista la política monetaria de la Reserva Federal, y ayudado también por el optimismo de los analistas con pesos pesados como General Electric (+7% a media sesión).

Wall Street intentaba sin éxito encontrar un rumbo definido, al igual que sucedió al cierre de la renta variable europea. El índice Eurostoxx50 limitó al 0,03% su repunte. ING y Telecom Italia destacaron al frente de las caídas, mientras que los bancos franceses, gracias a los resultados publicados en la semana, figuraban entre los más alcistas.

El índice Cac francés y el Dax alemán concluyeron en tablas, mientras que el Ftse británico se anotó un 0,3%, gracias al impulso post-resultados de RBS (+5,2%) y de British Airways (+6,7%).

El despegue en bolsa de British Airways se dejó notar también en la bolsa española. Iberia, a la espera de nuevos avances en el proyecto de fusión, encabezó los avances del Ibex, con un 4,7% de ganancia.

El Ibex, fruto de otra remontada de casi 200 puntos en el tramo final de la sesión, cerró en los 11.580,60 puntos. Aseguró de esta forma el saldo positivo en la semana (+1,45%), en su tercera subida consecutiva. Junto a Iberia, entre los valores más alcistas de la jornada destacó la reacción de los dos grandes bancos, Santander (+0,81%) y BBVA (+0,58%).
Fuente: expansion