Endometriosis: ¿qué sabemos de ella?

Endometriosis: ¿qué sabemos de ella?

Con motivo del día mundial de la Endometriosis, que se celebra el 14 de marzo, nos hemos propuesto saber un poco más sobre esta enfermedad que, aunque se describe como una enfermedad benigna, afecta a las mujeres de forma dolorosa durante toda su vida reproductiva.

A pesar de que socialmente sigue siendo una gran desconocida, se estima que la enfermedad afecta alrededor de 1,5 millones de mujeres en España y alrededor de 176 millones en todo el mundo. Sin embargo, se sabe que estas cifras pueden quedarse cortas ya que se trata de una enfermedad infradiagnosticada por haber mujeres asintomáticas y porque, en ocasiones, no se hacen los exámenes suficientes según estas pacientes.

La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica en la que se produce una situación anómala: se encuentra tejido endometrial fuera del útero, dando lugar a una reacción inflamatoria. La mayoría de las veces estos focos se encuentran en la zona pélvica (sobre el peritoneo, en los ovarios, el intestino o la vejiga), pero, con menos frecuencia, pueden encontrarse en otras zonas, como la piel o los pulmones. Las lesiones que produce la endometriosis tienen un pronóstico incierto, ya que pueden permanecer estables, progresar, e incluso retroceder.

Síntomas

Los síntomas de esta enfermedad son muy diversos y tienen una implicación directa en la calidad de vida de la mujer. Por lo general, son más intensos durante el período menstrual y se modulan durante la gestación y la menopausia. Podríamos clasificar los síntomas agrupándolos en grupos:

  • Dolor pélvico y abdominal: se trata de un dolor intenso, continuado e incapacitante. Podríamos decir que es el primer síntoma con el que se relaciona a la enfermedad, ya que ella es la causa más común de que se desencadene este tipo de dolor. Ocurre en el 70% de los casos.
  • Menstruaciones dolorosas: tristemente las mujeres estamos acostumbradas a pensar que es normal que mientras estamos menstruando tengamos dolor. Si este dolor se produce de manera habitual y va en aumento, debido a la formación de las prostaglandinas, causantes de las fuerte contracciones uterinas, conviene pedir cita con el ginecólogo para que evalúe el estado de los ovarios.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: debido a que durante la penetración vaginal se pueden llegar a presionar algunas zonas afectadas.
  •  Sangrado uterino anómalo: no ocurre en la mayoría de los casos, pero en algunos puede haber sangrados fuera de los períodos.
  • Problemas reproductivos: no resultan frecuentes, aunque la infertilidad es la consecuencia más relevante de esta enfermedad. Se estima que el 30-50% de las mujeres con endometriosis son estériles.

Causas

A día de hoy, todavía se desconocen las causas que la producen. Algunos especialistas defienden que una parte de la menstruación discurre por las trompas y cae en el abdomen en lugar de expulsarse hacia el exterior. Sin embargo, esto ocurre en muchas mujeres que no desarrollan endometriosis. Otra de las causas puede ser un posible defecto de la inmunidad responsable de la limpieza de microbios y de células anormales en el abdomen. También se estudia un posible componente hereditario, ya que hay familias con madre y varias hermanas afectadas.

Diagnóstico

Al tratarse de una enfermedad aún desconocida desde el inicio de los síntomas hasta que se da con el diagnóstico pueden pasar de siete a diez años. Hoy en día los especialistas cuentan con varios procedimientos, teniendo en cuenta que en primer lugar lo que se debe hacer es un examen físico que incluya pelvis para poder detectar la presencia de tejidos en las zonas externas al útero.

Además, para llegar al diagnóstico más concreto existen:

-La ecografía transvaginal: se emplea con el propósito de examinar los órganos genitales la mujer, incluyendo el útero, los ovarios y el cuello uterino.

-Laparoscopia pélvica: este procedimiento permite al especialista visualizar directamente el contenido del abdomen y de la pelvis del paciente.

Según el doctor Alberto Vázquez, en la entrevista que ha concedido a Iviglobaleducation sobre este tema, una buena formación médica es crucial para poder diagnosticar esta enfermedad, ya que muchas pacientes llegan a la consulta del ginecólogo mal diagnosticadas con fibromialgia y dolores crónicos sin causa.

Tratamiento

El tratamiento que se aplica a esta afección dependerá de los síntomas que presente la paciente, de la voluntad de quedarse embarazada, de la edad y de la extensión de la enfermedad, lo que hace que cada caso deba tratarse de forma individual. Como en la actualidad no puede trabajarse sobre la causa que la desencadena se persiguen cuatro objetivos:

  1. Eliminar los síntomas: empleando terapia hormonal y analgésicos. Los tratamientos hormonales son eficaces para disminuir el dolor, pero no todas las mujeres responden de la misma manera.
  2. Eliminar la endometriosis visible: hoy en día se hace principalmente por laparoscopia, lo que permite diagnosticar con más precisión y operar de manera completa las lesiones permitiendo una mejor fertilidad posterior. Para ello se necesita un trabajo de colaboración multidisciplinar entre ginecólogos, urólogos y cirujanos digestivos.
  3. Restaurar la fertilidad.
  4. Actuar sobre la progresión de la enfermedad.

Secuelas

Como ya hemos señalado anteriormente, la consecuencia más grave desde el punto de vista física es la infertilidad que se puede producir debido a las lesiones que produce la patología y que ocasionan adherencias en las trompas de Falopio. En función de donde se encuentre el tejido endometrial puede haber otras afecciones y enfermedades.

Tampoco podemos olvidarnos del daño psicológico. El dolor crónico que acompaña a esta enfermedad ocasiona en algunos casos síntomas depresivos y ansiedad en muchas de las mujeres que la padecen. Por ello, es muy importante que el tratamiento quirúrgico y médico se complemente con técnicas que traten de disminuir el estrés derivado de la patología.

Los especialistas aconsejan a las pacientes acudir cuanto antes a un experto que pueda valorar sus síntomas y darles un diagnóstico precoz. Aunque sin duda lo principal sería dotar de más medios para la investigación y tratamiento de la enfermedad, ya que, sin duda, existe una falta de inversión y recursos.