Seguimos prefiriendo reparar nuestro coche que comprar uno nuevo

Seguimos prefiriendo reparar nuestro coche que comprar uno nuevo

Pasan los años y disponer de un coche sigue siendo tan importancia y necesario como el primer día. Seguro que muchas de las personas que os disponéis a leer este artículo estáis de acuerdo con esta tesitura. Es evidente que un coche nos hace la vida mucho más fácil en tanto en cuanto reduce la cantidad de tiempo que invertimos en desplazamientos y nos permite no tener que depender de los horarios de los transportes públicos, algo que constituye una fuente de agobio constante prácticamente para todas las personas que suelen usar este tipo de transporte de manera habitual.

Sin embargo, hay que tener una cosa clara en lo que respecta a lo que venimos comentando: si vamos a usar un coche, lo mejor es que contemos con un vehículo que no sea demasiado antiguo. La verdad es que un coche puede llegar a ser una ventaja, tal y como os hemos comentado, pero puede implicar inconvenientes a medida que vaya creciendo, puesto que los problemas que un vehículo arrastre con el paso de los años nos pueden jugar una mala pasada. Para que eso no ocurra, conviene tener gente de confianza que pueda solventar de una manera rápida y eficaz el conjunto de asuntos que sea necesario corregir en nuestro vehículo.

¿Qué es lo que está sucediendo en España en la actualidad? La respuesta, que hemos querido encontrarla a través de varios medios de comunicación con líneas editoriales muy diferentes, es la misma: cada vez conducimos coches más viejos y eso es algo que tenemos que solventar de alguna manera.

  • Por un lado, el diario ABC aseguraba que el 62% de los coches que conducían los españoles en el año en 2019 superaban los 10 años, algo que evidencia el asunto que os estábamos comentando. Además, si tenemos en cuenta la cantidad de coches que superan los 20 años de antigüedad (que es de 6 millones, nada más y nada menos) entendemos que ese envejecimiento es más habitual de lo que parece.
  • Por otro lado, el diario El País informaba, en su página web, de que los coches españoles no son solo cada vez más viejos, sino que la edad media del parque español ha pasado de ser 7’6 años en 2002 a 11’4 años en 2014. El cambio es sustancial y, desde luego, es la mejor prueba de lo que estamos queriendo decir a lo largo de estos párrafos.

Son cada día más los coches de más de 10 años que circulan por las ciudades, municipios y carreteras de nuestra geografía. Y eso, como es de esperar, hace que, de manera inevitable, crezcan los problemas que el vehículo presenta. Uno de los problemas más comunes es sufrir una avería en el motor, una pieza básica y sin la que el resto de la estructura del automóvil carece de sentido alguno. Desde Reconstruidos Mober nos indican que esta es una de las zonas del vehículo que más problemas causa a los conductores y conductoras de este país y que es la antigüedad y obsolescencia del vehículo lo que está detrás de ello.

España, uno de los países con el parque más antiguo de Europa

Una de las características que definen al parque de vehículos de nuestro país es que es más antiguo que el de una nómina enorme de países del Viejo Continente. Varios de nuestros socios europeos, como Alemania, Francia, Holanda, Bélgica, Suecia o Finlandia, han apostado de un modo impresionante por los vehículos híbridos y eléctricos, por lo que sus vehículos son, en líneas generales, bastante más jóvenes que los que podemos encontrar en España.

Aunque es cierto que en España poco a poco se tiene que ir reduciendo esa edad, lo cierto es que la actualidad, que es lo que manda, ha revelado que en nuestro país se sigue prefiriendo arreglar el vehículo del que disponemos en lugar de apostar por uno nuevo. La explicación puede responder a varias cuestiones que no tienen por qué estar ligadas entre sí: puede ser que el asunto tenga más que ver con que el salario medio es más alto en todos esos países de los que os hemos hablado que en España o que en nuestro país confiemos mucho más en los profesionales que se encargan de las diferentes reparaciones de vehículos.

Lo que es evidente es que el objetivo último de todos y todas es disponer de un coche en las mejores condiciones posibles, porque esto es sinónimo de calidad de vida y porque la comodidad y la libertad que nos confiere nos hace mucho mejor el día a día, más soportable. Y eso tiene un valor incalculable, un valor del que solo nos damos cuenta, como en tantas otras cosas en la vida, cuando algo falla y esa comodidad desaparece.