En la vida diaria de toda empresa, debemos tener claro que el derecho laboral se encuentra siempre presente, pese a que no se hable de él de manera explícita. Lo vemos en los contratos, horarios, vacaciones, despidos o en las bajas médicas, así como en la conciliación y en estas situaciones en las que la relación entre la empresa y la persona trabajadora se puede poner a prueba. En este terreno, la figura del abogado especializado en derecho laboral es una aliada importante.
Conociendo más sobre el trabajo de un abogado especialista en derecho laboral
Los abogados laboralistas, como nos confirman desde Antonucci y Portillo Abogados, son profesionales del campo del derecho que centran su trabajo en todo lo que está relacionado con las relaciones de trabajo.
Son unos expertos que conocen la legislación laboral vigente, la jurisprudencia reciente y la manera en la que se interpretan en los juzgados y tribunales. Además de saber qué es lo que dice la ley, su trabajo consiste en que se aterricen y comprendan todas esas normas en el día a día de las empresas y de las personas que están trabajando en ellas.
Desde la perspectiva empresarial, un abogado que esté especializado en derecho laboral:
- Ayuda a que se diseñen contratos y políticas internas que puedan respetar la ley y, a la vez, sean operativas.
- Nos acompaña en decisiones delicadas, como en las reestructuraciones de plantilla o en los cambios de condiciones laborales.
- Defiende a la empresa cuando un conflicto acaba en juzgado o ante la Inspección de Trabajo.
No estamos ante la persona a la que se le llama cuando existe un problema; es alguien que puede aportar criterio antes de que aparezca un problema.
El derecho laboral como parte de la estrategia empresarial
En ocasiones se puede ver el derecho laboral como un terreno puramente técnico, alejado de la estrategia. Lo cierto es que la forma en la que una empresa se encarga de gestionar las relaciones laborales es algo que influye de forma directa en:
- El clima interno
- La capacidad para poder atraer y retener talento
- La imagen externa de la propia organización
- La estabilidad y previsibilidad de los costes
Cuando se toman decisiones mal planteadas, todo ello se puede traducir en demandas, sanciones, indemnizaciones imprevistas y pérdida de confianza por parte de la plantilla.
Los abogados laboralistas, trabajando en coordinación con dirección y recursos humanos, ayudan a que dichas decisiones se puedan tomar con más información y una menor improvisación.
Funciones principales del abogado laboralista en la empresa
Pese a que cada organización es diferente, existen algunas funciones que se repiten en la labor de un abogado de derecho laboral que esté vinculado al mundo de la empresa.
Asesoramiento preventivo en contratación
Justo aquí entra todo lo que tenga que ver con que entren personas en la empresa.
- Elección de la clase de contrato, dependiendo de la realidad del puesto y de la normativa vigente.
- Redacción de cláusulas específicas en las que no haya abusos ni vacíos.
- Revisión de que salarios, jornadas y descansos se ajusten a lo que marque el convenio aplicable.
- Un diseño adecuado desde el principio hace que se reduzca la probabilidad de conflictos posteriores y ayuda a que la empresa conozca qué tipos de compromisos asume.
Gestión de modificaciones y reestructuraciones
En la vida real, lo que sucede es que las empresas cambian. Se van reorganizando los equipos, cerrando líneas de negocio, proceden a abrir otras, ajustándose horarios, planteando reducciones o ampliaciones de plantilla. Lo que ocurre en este tipo de procesos, lo que sucede es que el abogado laboralista:
- Valora qué clase de medida es posible legalmente.
- Explica las consecuencias que tiene cada opción: en cuanto a plazos, requisitos, costes y riesgos.
- Ayuda a diseñar la comunicación y documentación que sea precisa.
- El papel que tiene es el de evitar que se tomen decisiones precipitadas que después puedan declararse improcedentes o nulas, con todo el coste a nivel económico y de emociones que puede implicar.
Resolución de conflictos individuales
Además de los cambios importantes, la vida diaria lo que trae son conflictos en concreto, como sanciones disciplinarias, desacuerdos sobre funciones, reclamaciones de horas extra, acoso laboral, discrepancias sobre vacaciones, etc.
- El abogado laboralista puede hacer un análisis con todo detalle y valorar si la actualización de la empresa fue la adecuada o hay que corregirla.
- Puede proponer acuerdos antes de que se llegue a juicio, cuando esto sea razonable y posible.
- Representación de la empresa en conciliaciones, mediaciones o procedimientos judiciales cuando el conflicto siga adelante.
- La idea que hay no es ganar cueste lo que cueste, sino encontrar una serie de soluciones que vayan a respetar derechos y obligaciones, sin que ello suponga dejar de proteger los intereses de la propia organización.
Relaciones colectivas y negociación con representantes
Cuando existen comités de empresa, delegados de personal o se organizan elecciones sindicales, entra en juego el terreno de las relaciones colectivas.
El abogado laboralista ayuda a…
- Comprender qué derechos tienen los representantes y qué obligaciones tiene la empresa frente a ellos.
- Preparar los procesos de negociación de convenios o acuerdos internos.
- Gestión de los conflictos colectivos, como sucede con los paros o huelgas, todo ello desde una perspectiva jurídica o estratégica.
- El papel que tienen aquí es el de traductor entre la lógica jurídica, la del negocio y la de la representación laboral.
- Cumplimiento normativo y relación con la Inspección de Trabajo
La empresa tiene que cumplir con sus obligaciones en el campo de la seguridad social, prevención de riesgos, igualdad, registro salarial, entre otras.
El abogado laboralista acostumbra a…
- Revisar que las políticas y documentos internos se alineen con la propia normativa.
- Acompañar a la empresa en las actuaciones de inspección.
- Diseñar planes de acción para la corrección de las deficiencias que se detecten o se minimicen las sanciones.
- Dicha faceta será clave si se quieren evitar desagradables sorpresas como pueden ser multas, recargos o exigencias retroactivas.
Deseamos que todo te haya quedado bien claro, puesto que esta clase de derecho en la empresa se antoja fundamental en los tiempos que vivimos.

