Una estrategia para que un bar gane clientes en estos tiempos tan complicados

Una estrategia para que un bar gane clientes en estos tiempos tan complicados

Nuestro país es una referencia mundial en lo que tiene que ver con el negocio de la hostelería. Es difícil caminar por una calle de cualquier pueblo o ciudad española y no ver un bar. Los hay de todos los tipos o estilos, pero la idea es siempre la misma: dar de comer y beber a una población que, desde luego, tiene en un pedestal a esos momentos de ocio en los que los bares se convierten en sus mejores aliados. No cabe la menor duda de que, sin esos momentos y sin los bares, no seríamos igual de felices.

Según una noticia que fue publicada en la página web del diario ABC, España tiene un bar por cada 175 habitantes. Eso nos da una idea de la cantidad de negocios de este tipo que existen en el interior de nuestras fronteras y de la tremenda competencia que puede haber entre los negocios de este tipo de un mismo pueblo o barrio. Gestionar un bar no es fácil y, desde luego, tenemos la obligación de hacer que se diferencie del resto de alguna manera. De lo contrario, estaremos total y absolutamente perdidos en este sector.

En Madrid, por ejemplo, hay un bar o restaurante por cada 211 habitantes según una noticia del diario El Mundo. Es otro de los sitios en los que esa competencia de la que hablamos es espectacular, sobre todo en zonas como lo son Chamberí o Malasaña, donde prácticamente hay un bar cada pocos metros. Es evidente que esto condiciona las políticas de publicidad y el estilo de cada cual. Las hay más y menos acertadas. Si no acertamos de primeras, siempre se pueden conseguir e implementar cambios. Pero lo que está claro es que este sector no es idóneo para alguien que tenga tendencia a relajarse.

Existen múltiples maneras de hacer que un negocio de hostelería se diferencie del resto. Un elemento muy poderoso para ello es la localización. Si se dispone de un bar en el centro de un pueblo o ciudad, las posibilidades de tener éxito se multiplican sobre las de un bar que esté en el extrarradio. Pero también hay otros factores que pueden entrar en liza. Desde luego, uno de los más poderosos en los últimos tiempos para conseguir una diferencia sustancial es todo lo que tiene que ver con elementos como las copas y vasos que utilizamos, los enfriadores de copas o las vinotecas. Este tipo de elementos llama muchísimo la atención y es por eso por lo que los responsables de Exportcave, una entidad que precisamente se encarga de su venta, piensan que se han puesto tan de moda de un tiempo a esta parte.

Es más importante que nunca apoyar a los bares

Vivimos tiempos difíciles para los bares y restaurantes, que a causa de la existencia de la pandemia del COVID-19 se han visto obligados a tener que cerrar dos meses en el mejor de los casos y permanecer algún tiempo más con el aforo limitado. Esta no ha sido una buena noticia ni mucho menos, se han producido pérdidas y es por eso por lo que desde el sector hay un llamamiento a la ciudadanía española para tratar de apostar por estos bares.

En este momento, es evidente que un asunto como lo es el menaje y los soportes en los que se sirven las bebidas sigue siendo muy importante para captar la atención de la gente. Estamos seguros de que hay muchas personas que, al querer salir después de tantas semanas confinadas, visitan bares que hasta ahora no conocían. Esa es una posibilidad muy buena para captar a nuevos clientes y todo lo que pueda llamar la atención será positivo para cumplir con ese cometido.

Eso es lo que está ocurriendo en algunos de los bares de nuestra geografía. Y estamos seguros de que muchas de las personas que estáis leyendo estas líneas os habéis encontrado en una situación parecida en alguna ocasión. El ser humano es alguien que, si se le sorprende gratamente, suele recordar. Y esa es precisamente la filosofía con la que los bares tienen que trabajar en estos momentos. Desde luego, es la mejor fórmula para mejorar y sacar rédito de la situación, algo que no es en absoluto fácil, eso está claro.

Es evidente que la situación no mejorará de un día para otro. Pero hay que trabajar en ir sentando las bases para que, poco a poco, vayamos recuperando una normalidad que de repente se ha convertido en el más grande de nuestros deseos. Sería una muy buena noticia que, para finales de este año, ya hubiésemos observado progresos en el negocio de la hostelería y, por supuesto, en el resto de actividades económicas del país. Eso es algo que depende no solo de las empresas, sino de la actitud de todos y cada uno de nosotros. Es un ejercicio de responsabilidad personal el poner nuestro granito de arena para salvar nuestra economía.