Derecho laboral en la empresa

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Tener una empresa y contar con empleados tiene que estar sujeto a la normativa laboral existente. De manera que el derecho laboral se convierte en una parte inherente a la empresa y los empleados. Cada una de las partes debe cumplir con su normativa y lo que la ley dicta al respecto. De hecho, la normativa laboral en las empresas es un aspecto fundamental para garantizar que se cumplan los derechos y deberes, tanto de las empresas como de los empleados. Dentro de la normativa, se incluyen leyes y regulaciones, destinadas a crear entornos laborales justos, seguros y equitativos. Entender y cumplir esta normativa es esencial a la hora de evitar que se produzcan sanciones y garantizar que el ambiente de trabajo es óptimo. El conjunto de todas estas normas y leyes constituye el derecho laboral.

El derecho laboral o del trabajo está constituido por un conjunto de normas destinadas a regular la relación que se produce entre las empresas y los trabajadores de la misma. Se trata de unas leyes destinadas a proteger los derechos de los trabajadores, estableciendo los deberes que deben cumplir las empresas para obtener unas condiciones laborales justas. Permiten estructurar aspectos fundamentales como los contratos de trabajo, los salarios, las vacaciones, la prevención de riesgos laborales y la igualdad salarial. Además, persiguen el equilibrio que debe crearse en las relaciones laborales, haciendo que se cumplan los derechos fundamentales en el entorno laboral.

Cumplir con la normativa laboral es obligado en cualquier empresa, con independencia del tamaño o sector. Existen diferentes leyes que hay que seguir, con la finalidad de que se garantice por parte de la empresa que funciona en conformidad a las normas establecidas. De manera que se protege por igual a los trabajadores y a la organización.

En nuestro país, el marco legal se regula principalmente por el Estatuto de los Trabajadores y las leyes complementarias, destinadas a abordar temas como la igualdad, el teletrabajo, la seguridad laboral y la gestión del tiempo de trabajo. A lo que se añade la normativa europea.

El papel de los recursos humanos

Desde Abogados Santander, donde ofrecen servicios jurídicos de calidad dentro del ámbito laboral, entre otros tipos de derecho, nos explican el compliance laboral, esencial en la gestión de recursos humanos. Este aspecto hace referencia al conjunto de procedimientos y buenas prácticas que implementa una empresa para que se cumpla como corresponde la normativa laboral vigente. En el departamento de recursos humanos, se incluye todo lo relativo a la contratación adecuada de personal, el control de horarios, la igualdad de oportunidades, la prevención de riesgos laborales y la transparencia en la retribución.

El objetivo del compliance laboral, en otras palabras, cumplimiento normativo, es garantizar que la empresa cumpla con las regulaciones y leyes, de manera que prevengan infracciones que pueden derivar en sanciones o problemas legales. Las empresas deben disponer de políticas claras y procedimientos bien definidos a la hora de gestionar estos temas y adaptarse como es debido a las continuas reformas que se producen a nivel legislativo.

Las leyes laborales más importantes en la gestión de los recursos humanos deben ser tenidas en cuenta para que sea adecuada.

El derecho a las vacaciones es una de las leyes laborales más relevantes. Se regula por el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores, donde queda determinado el periodo de descanso, los días correspondientes en función del contrato y la obligación de la empresa a la hora de establecer un calendario de vacaciones. El mismo artículo proporciona una base con la que gestionar las ausencias en las organizaciones, donde se debe tener en cuenta el Convenio Colectivo de aplicación y las políticas internas de cada empresa.

Dentro de los puntos clave que aborda el artículo, destaca el periodo de vacaciones anuales pagadas que no puede sustituirse por compensación económica; las fechas para el disfrute de las vacaciones, acordadas entre empleador y trabajador; y el calendario de vacaciones que debe fijarse en la empresa, informando al trabajador de las fechas que le corresponden, al menos dos meses antes.

Pasamos a otra de las leyes importantes, el control horario. Desde el año dos mil diecinueve, las empresas están obligadas a llevar un registro diario de la jornada laboral de cada uno de sus empleados. Garantizando que se cumplen los tiempos de trabajo y descanso que establece la ley.

La Ley de Protección Social y Lucha contra la Precariedad Laboral en la Jornada de Trabajo, aprobada por el Real Decreto Ley 8/2019 el 12 de marzo, es una de las normativas más recientes y con mayor impacto en la gestión de los recursos humanos. La mayor novedad es la obligatoriedad de implementar el control horario en las empresas del sector privado. Además de contar con otros puntos relevantes como las sanciones por incumplir las normas y límites legales relacionados con la jornada laboral, el trabajo nocturno, horas extra y complementarias, descansos y vacaciones. Las empresas deben asegurar el registro diario de la jornada, incluyendo la hora exacta de inicio y fin de la jornada de cada trabajador, debiendo conservarse los registros durante cuatro años, quedando a disposición de los empleados.

Procedente de la Unión Europea y de obligado cumplimiento, la Directiva Whistleblowing exige que todas las organizaciones establezcan mecanismos anónimos para que los empleados puedan denunciar violaciones de leyes o derechos dentro del entorno laboral.

La Ley de Igualdad y Transparencia Retributiva busca garantizar la equidad salarial entre hombres y mujeres. La ley del teletrabajo destaca por la obligatoriedad de mantener el control horario en remoto, cubriendo las empresas los costes asociados y con una aplicación de acuerdo mutuo.

Encontramos también la Ley de protección del empleo, la normativa básica del IRPF y la Ley de prevención de riesgos laborales, junto a la regulación de la jornada de trabajo, prevista en el artículo 43.1 del Estatuto de los Trabajadores.

Cumplir la normativa es bueno para todos

Que se cumpla la ley es algo positivo para toda la sociedad. En el ámbito empresarial, sucede lo mismo. Cumplir las normas y leyes establecidas, tanto a nivel empresario como trabajador, beneficia a todas las partes. En primer lugar, cumplir con las leyes evita que se produzcan sanciones y multas a consecuencia de las infracciones legales. Sin olvidar que genera un entorno de trabajo más seguro y saludable, lo que se convierte en mayor satisfacción y productividad por parte de los empleados. Un cumplimiento normativo correcto mejora la reputación de las empresas y atrae el talento.

El incumplimiento de las leyes laborales puede conllevar sanciones económicas y legales bastante severas a las empresas. En función de la gravedad de la infracción cometida, las multas pueden ser de leves a muy graves, pudiendo derivar en una clausura temporal o definitiva de la empresa.

Ahora toca recordar los derechos y deberes del trabajador, en conformidad con las leyes laborales. El principal derecho no es otro que obtener el alta en la seguridad social. Al firmar un contrato, es indispensable asegurarse de que la empresa da de alta al empleado; de hecho, el empleador está obligado a solicitar alta y baja, además de comunicar las variaciones de datos de los empleados.

El salario es otro de los derechos del trabajador, estando el empresario obligado a pagar por la prestación de un trabajo de igual valor a la misma retribución, satisfecha directa o indirectamente. Es decir, un contrato laboral implica una prestación por parte del contratante, debiendo acogerse a lo que se establece en el convenio, según las horas trabajadas y atendiendo al salario mínimo.

Los días de descanso y las vacaciones pagadas son uno de los derechos fundamentales del trabajador. La duración de las vacaciones se pacta con la empresa, pero se puede hacer de forma individual o colectiva. La fecha de disfrute se fija por acuerdo, en función de lo que establece el convenio.

Por otro lado, el trabajador tiene sus propias obligaciones. Con la firma del contrato de trabajo, se crea un compromiso a cumplir con las obligaciones que conlleva el puesto. Empezando por la asistencia y la puntualidad y terminando por la ejecución de las tareas para las que se ha contratado. Incumplir estas obligaciones puede conllevar el despido.

Hacer el conveniente y obligado registro horario es obligación del trabajador, con independencia del puesto o actividad que desempeñe. Aunque el método de registro puede variar en cada empresa, debe ser diario e incluir el momento de inicio y fin de la jornada, por parte del trabajador.

Atender a las medidas de prevención de riesgos laborales es otra de las obligaciones inherentes al trabajador. Dependiendo del puesto y lugar de trabajo, estas medidas pueden variar, pero existen puntos en común para todos los trabajadores como: hacer un uso adecuado de la maquinaria, herramientas o sustancias peligrosas, utilizar correctamente los dispositivos de seguridad, informar sobre cualquier situación que puedan entrañar riesgo para la seguridad y salud de cualquier empleado, cumplir con las obligaciones establecidas y cooperar con el empresario para garantizar unas condiciones de trabajo seguras.

En definitiva, el derecho laboral se ocupa de hacer que todo lo expuesto en este artículo se cumpla y, en caso de que no sea así, los abogados laborales se encargan de todas las cuestiones legales relacionadas.

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