La carpintería de madera no es la única

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Hace décadas que la carpintería dejó de estar ligada a la madera. Aunque es inevitable que, al mencionar la palabra, evoquemos a un carpintero, serrucho en mano o clavando clavos en un trozo de madera. Esos carpinteros todavía existen, por supuesto. La madera es un material de construcción muy utilizado, aunque en la actualidad comparte podio con otros materiales, como el aluminio.

Precisamente de este material combinado con la carpintería vamos a hablar en este artículo, puesto que la carpintería de aluminio se ha consolidado como una de las soluciones de mayor eficacia y que mejor estética proporciona en las construcciones y reformas más modernas. La carpintería de aluminio abarca desde el proceso de fabricación hasta la instalación de los elementos constructivos que se hacen con aluminio, como es el caso de las ventanas, las puertas, las fachadas y otros cerramientos.

Tanto la versatilidad como la durabilidad que ofrece el aluminio, unido a su capacidad para proporcionar acabados sofisticados, han hecho que este material se convierta en una de las opciones preferidas a la hora de llevar a cabo proyectos, tanto residenciales como comerciales. De manera que toca acercarse al aluminio para conocer sus beneficios, las múltiples aplicaciones que ofrece y aquellos aspectos que deben considerarse a la hora de incluirlo en cualquier proyecto de construcción o reforma.

Durante los últimos años, se ha podido reciclar en Europa la cantidad de cinco millones de toneladas de este material. Teniendo en cuenta que tan solo se consume un cinco por ciento de energía para reciclarlo, de la que se consume para extraerlo, la cifra no está nada mal. Además de que sus propiedades quedan intactas con el reciclado, lo que supone un aspecto relevante a la hora de cuidar del medio ambiente y encontrar soluciones sostenibles y eficientes en la construcción.

Una historia corta, pero con futuro

Encontramos el origen de la carpintería de aluminio en el siglo diecinueve, cuando su descubrimiento permitió que se utilizara en varias aplicaciones industriales. Aunque no fue hasta mediados del siglo pasado que empezó a cobrar relevancia dentro de la construcción. Su ligereza, la resistencia a la corrosión y su facilidad de manejo hicieron que se convirtiera en el material de elección para muchos arquitectos e ingenieros.

Como nos explican desde Alutecnic Balear, dedicados a la carpintería de aluminio desde hace décadas, como fabricantes e instaladores, en los sesenta y setenta del pasado siglo, su uso en la construcción se expandió de forma significativa, llegando hasta hoy. Las innovaciones tecnológicas hicieron que la producción de los perfiles de aluminio fuera más eficiente y el resultado mucho mejor, por lo que se adoptó a la hora de colocarlos en puertas y ventanas, fachadas y otros elementos que forman parte de la arquitectura. Desde ese momento, la carpintería de aluminio ha evolucionado de manera que incorpora avances en su diseño, eficiencia energética en su fabricación y sostenibilidad en su aplicación.

Este material sigue siendo tendencia dentro del sector industrial, aunque tenemos que señalar que existe cierta comparativa entre el PVC y el aluminio en lo que respecta a la carpintería. El PVC cuenta con propiedades muy positivas, pero también cuenta con desventajas que posicionan al aluminio como el material de elección más adecuado.

Los beneficios que implica contar con una buena carpintería de aluminio empiezan por su durabilidad y resistencia. El aluminio es un material en extremo duradero y resistente. No se oxida ni sufre deterioro con el paso del tiempo, por lo que es el más adecuado para exteriores. Resiste muy bien las condiciones climáticas adversas como la lluvia, el viento o los rayos UV.

Por otro lado, encontramos un material ligero. Aunque tiene larga durabilidad, es un material ligero y fácil de manejar para su instalación. Lo que conlleva una reducción de los costes y el tiempo asociado a la construcción o instalación.

Además, es versátil, pudiendo ser moldeado y diseñado en una gran variedad de formas y tamaños, haciendo posible que se creen y diseñen soluciones altamente personalizadas, que se adaptan a la perfección a las necesidades y el estilo de un proyecto.

Su bajo mantenimiento es un plus añadido a sus ventajas; los acabados en carpintería de aluminio necesitan muy poco mantenimiento. Basta con una limpieza regular para que se mantengan en un estado óptimo durante años. Sin olvidar su estética, con la que se obtienen acabados modernos y elegantes. Puede pintarse en una amplia variedad de colores, lo que hace posible obtener mucha flexibilidad en el diseño.

A todo esto, solo se puede añadir su eficiencia energética. Los avances que se llevan a cabo en la tecnología utilizada para fabricar perfiles de aluminio han llevado a desarrollar soluciones de lo más eficientes en lo que a aislamiento térmico y acústico respecta. Este aspecto, indudablemente, contribuye a mejorar la eficiencia energética de aquellos inmuebles que utilizan el aluminio, reduciendo el consumo energético.

Fabricando carpintería de aluminio

Si hablamos de las maravillas del aluminio, no podemos dejar de hablar de su proceso de fabricación. Fabricar productos destinados a la carpintería de aluminio requiere de varios pasos que van desde el diseño inicial hasta su instalación. El proceso es el que sigue:

  • Diseño y planificación. El primer paso, como en prácticamente todo, es diseñar el producto. Arquitectos y diseñadores trabajan con los clientes para encontrar y desarrollar las soluciones que cumplan con sus necesidades. Esto incluye la selección de los perfiles, el color y el acristalamiento.
  • Extrusión de perfiles. Finalizado el diseño, se fabrican los perfiles mediante un proceso de extrusión que implica forzar el aluminio a través de un molde con el que se crea la forma que se quiere.
  • Tratamiento de superficies. Los perfiles de aluminio extruidos se pueden anodizar o pintar, mejorando su apariencia y la resistencia a la corrosión. La anodización crea una capa protectora en la superficie del aluminio, en tanto que la pintura proporciona un color personalizado.
  • Corte y ensamblaje. Cuando los perfiles de aluminio se han tratado, se cortan a medida, se ensamblan y se obtiene el producto final, que puede ser una puerta, una ventana, etc. Esto incluye la instalación de los herrajes y accesorios que sean necesarios.
  • Es el paso siguiente, donde se instalan los paneles de vidrio y los marcos de aluminio. El tipo de vidrio a utilizar varía en función del proyecto.
  • Instalación. Por último, se instala el producto acabado en el lugar deseado. Esto implica que se aseguren los marcos y se lleven a cabo los ajustes finales para que el ajuste sea perfecto y el rendimiento óptimo.

Un proceso de fabricación e instalación tan sencillo como eficaz. Contar con carpintería de aluminio en los inmuebles supone un ahorro en costes, mayor eficiencia y contribuir con la sostenibilidad, la clara tendencia del sector.

Este aspecto es una de las consideraciones que más tiene en cuenta el sector de la construcción y la reforma. El aluminio es, como ya hemos comentado, cien por cien reciclable. Esto hace que se convierta en una opción ecológica. Los avances en su fabricación y diseño mejoran la eficiencia energética de los perfiles creados.

Los diseños minimalistas y contemporáneos siguen siendo muy populares dentro de la arquitectura moderna, por lo que la carpintería de aluminio hace posible que se creen líneas limpias y superficies acristaladas sin contrastes, ideal para este tipo de estilo.

Integrar tecnología inteligente en los productos de carpintería de aluminio es algo cada vez más frecuente. En este aspecto, se incluyen soluciones como ventanas y puertas automatizadas, sistemas de control del clima y seguridad integrados y acristalamientos inteligentes con los que se puede cambiar la opacidad del cristal.

La posibilidad de personalizar los colores y el acabado hace posible que los propietarios y diseñadores puedan crear espacios tan únicos como personalizados.

De manera que, ante la necesidad de elegir un producto de carpintería de aluminio, existen algunas consideraciones a tener en cuenta:

  • Calidad del material. Hay que asegurarse de elegir perfiles de alta calidad que ofrezcan durabilidad y resistencia. La calidad del aluminio es fundamental para el rendimiento a largo plazo.
  • Aislamiento térmico y acústico. Haciendo una evaluación sobre las necesidades de aislamiento que requiere el proyecto para optar por perfiles con rotura del puente térmico y el acristalamiento más adecuado que mejore la eficiencia y el confort.
  • Diseño y estilo. Conviene tener en consideración el diseño y estilo del proyecto y elegir los perfiles con acabados adecuados para complementar la estética.
  • Coste y presupuesto. En la carpintería de aluminio pueden variar los costes en función de la calidad del material, su diseño y las características adicionales, por lo que hay que tener claro el presupuesto disponible.
  • Instalación y mantenimiento. En este punto hay que asegurarse de que la instalación sea correcta y se lleve a cabo por profesionales cualificados. También hay que tener en cuenta el mantenimiento que necesita, aunque, como ya hemos comentado, es mínimo.

Por lo que podemos sacar en conclusión que la carpintería de aluminio es la combinación perfecta: durabilidad, estética y funcionalidad, con una amplia variedad de aplicaciones dentro del sector de la construcción actual. Desde ventanas hasta puertas, fachadas y muros, el aluminio sigue estando de actualidad.

 

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